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Investigación Actualidad

Estudiarán el impacto de la agricultura extensiva

Las facultades de Agronomía y de Farmacia y Bioquímica de la UBA investigarán las consecuencias del uso de agroquímicos. La iniciativa surgió a raíz de las críticas que recibió esa actividad durante el conflicto del agro y el Gobierno.
04/01/2009 21:00 hs

La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba) y la Facultad de Farmacia y Bioquímica encararán una investigación sobre el impacto actual y potencial de la agricultura extensiva, de alta tecnología, en el ambiente y en la salud humana del norte de la pradera pampeana.

La iniciativa, que será anunciada formalmente en marzo próximo, surgió a raíz de las críticas que esa actividad económica recibió durante el conflicto del sector agropecuario con el Gobierno. Respecto de esos dichos, Lorenzo Basso, decano de la Fauba, explica: "No tenían base científica; eran presunciones sin el sustento de la investigación, y más bien se relacionaban con las consecuencias del mal uso de agroquímicos, como intoxicaciones, daños en la vista o problemas en la piel".

"[Sin embargo, y dado que]vamos hacia una producción de 150 millones de toneladas de granos, para lo cual habrá que intensificar los rindes en las tradicionales zonas agrícolas y expandirse en zonas más frágiles, con desarrollos biotecnológicos y mayor eficiencia en el uso de agroquímicos, será necesario contar con estudios de impacto y generar normas que regulen el uso de estos productos", dijo Basso a LA NACION.

El docente señala que en Estados Unidos, uno de los mayores exportadores de granos, ya se investiga este tipo de efectos y a partir de la información y las evidencias se establecen pautas de utilización y normas que regulan la actividad. A eso se suma, luego, el poder del Estado de hacer cumplir las leyes.

Mientras explica el proyecto, para el cual se busca apoyo y financiamiento en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, de manera de no estar condicionado por las empresas productoras y comercializadoras de agroquímicos, Basso reflexiona sobre las implicancias que en el imaginario colectivo tienen las palabras "plaguicidas", "fitosanitarios", "agroquímicos". "¿Cuál suena más agresiva? Tal vez agroquímicos sea la más amplia y genere menor connotación negativa."

También participarán de este proyecto especialistas en toxicología, higiene, microbiología, farmacia y epidemiología. Cabe aclarar que no se estudiará la agricultura intensiva de las zonas periurbanas en las que el uso de productos de síntesis química es aún mayor y también la participación de la mano de obra.

En rigor, se evaluará el impacto en el suelo y en el agua de los dos insumos más requeridos para la producción de maíz y soja: la atrazina y el glifosato. Luego se encarará un estudio epidemiológico. La investigación se centrará en lugares con larga trayectoria agrícola, como Rojas y Pergamino, según explicó Basso. El decano estima que el trabajo llevará de dos a cinco años y que, dada su trascendencia, continuará más allá de su mandato. Aún falta darle forma escrita definitiva, estimar el costo y conseguir los fondos. Por lo pronto, ya está el compromiso de la cúpula de dos importantes casas de estudio de la UBA.

Entre los objetivos específicos de este trabajo, un documento preliminar indica: "Elaborar un diagnóstico ambiental del estado de los recursos, cuantificando los niveles de glifosato, atrazina, nitratos, metales pesados y arsénico existentes; estudiar la dinámica y los factores que intervienen en la movilidad de los insumos y contaminantes mencionados; estudiar los flujos de estos contaminantes en el sistema y su relación con factores topográficos, climáticos, edáficos, hidrológicos y patrones de uso".

También se proponen evaluar las relaciones espaciales de algunas propiedades edáficas y/o cultivo para explicar la variabilidad de los contaminantes a nivel lote de cultivo; determinar las propiedades del suelo que mejor expliquen dicha variabilidad para un manejo específico de los insumos; evaluar el efecto de la interacción de fuentes nitrogenadas con distintas tasas de liberación, momento de fertilización y dosis de nutriente sobre la distribución de N en el sistema suelo-cultivo.

Otros propósitos no menos importantes son "evaluar el efecto remediador de enmiendas orgánicas e inorgánicas, así como el empleo de tecnologías de fitorremediación en un suelo contaminado, producto de la intensificación agrícola-ganadera, industrial y urbana, y establecer indicadores e índices ambientales que permitan predecir y diagnosticar posibles procesos de contaminación".

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