La jornada fue organizada por el INTA Paraná y tuvo el auspicio de la Red de Conocimiento en Malezas Resistentes (Rem). Por la mañana se dictaron las charlas y por la tarde se realizó la recorrida a campo por los distintos ensayos.
Por el INTA Paraná, uno de los responsables de la organización de la jornada fue el Ing. Marcelo Metzler, especialista en malezas. Sobre el tema desarrollado en la jornada “Herbicidas y coadyuvantes: ¿cómo funcionan? Factores que mejoran su eficacia” señala “la idea fue explicar cómo funcionaban los coadyuvantes y cómo podían ayudar a la acción de los herbicidas; qué tipos de herbicidas tenemos y cuáles son los factores que nosotros podemos tener en cuenta para mejorar la eficacia de los mismos a la hora de la aplicación. Sabemos que al momento de aplicar un herbicida hay que tener en cuenta primero qué tipo de herbicida vamos a utilizar, el estado de desarrollo en el que está la planta y las condiciones ambientales del momento. Si aplicamos herbicidas con muy bajos niveles de humedad, altas temperaturas o algún tipo de déficit hídrico seguramente estas condiciones van a llevar a la falla en la aplicación; lo que no significa que no funcionen, sino que lo usamos en una situación en la cual sus acciones no se vieron favorecidas”.
Sobre la función que cumplen los coadyuvantes señaló “mejorar la acción, en este caso en particular, de los herbicidas, pero son aplicables tanto para insecticidas como para fungicidas. En esta jornada el tema son los herbicidas y el rol es básicamente permitir la llegada del activo de la pastilla de la pulverizadora a la superficie de la hoja; una vez que llega, evitar que la gota se derrame, produciendo el efecto deriva. En síntesis, favorecen la absorción al interior de la planta”.
La Dra. María Carolina Sasal, profesional del grupo Recursos Naturales del INTA Paraná, abordó el tema “Avances en estudios de las pérdidas de glifosato y su destino en el ambiente”. Así lo explica “presenté trabajos que venimos desarrollando en la EEA Paraná en los últimos años, específicamente mostré distintos ensayos, dispositivos experimentales y unidades de monitoreo que tenemos en marcha para cuantificar las concentraciones de glifosato que pueden escapar desde nuestros sistemas y que pueden llegar al agua superficial y subterránea. Hemos puesto el foco en estudiar el glifosato debido al volumen de uso de este herbicida en la provincia, aproximadamente 13 millones de litros en la campaña pasada, que nos impone la responsabilidad de analizar si tenemos fugas y como minimizarlas. Durante la presentación se analizaron aquellas prácticas agronómicas a las que debemos prestar atención y los elementos que tenemos que modificar para que estas pérdidas sean mínimas. Señalé las rotaciones de cultivos y la inclusión de cultivos de cobertura en una secuencia como estrategias para reducir el escurrimiento, ya que cuanto menores sean las pérdidas de agua, tendremos menores pérdidas, no sólo de glifosato sino también de nutrientes o algún otro contaminante”.
En otro tramo de la entrevista Carolina señala “la necesidad de tener un tiempo, un distanciamiento entre la aplicación de glifosato y la fertilización fosforada, y en especial de la lluvia. En la medida de lo posible, si hay pronóstico de lluvia para el día siguiente no deberíamos aplicar glifosato ya que el tiempo para la absorción y degradación de glifosato en el suelo es insuficiente y pueden generarse pérdidas del principio activo aplicado
También comenté durante la jornada cómo pueden aumentar o disminuir las pérdidas en relación a la aplicación en diferentes momentos en el año, fundamentalmente asociado al régimen de lluvias. En general, hemos tratado de darles a los profesionales que asistieron a la jornada elementos para el análisis y para tener en cuenta a la hora de tomar decisiones”.
El Ing. Enrique Behr forma parte del equipo de trabajo del INTA Agencia de Extensión Rural de Crespo. En la jornada abordó el tema “Tecnología en aplicación de fitosanitarios, factores determinantes de su efectividad”. Al respecto menciona “siempre decimos que la calidad de aplicación de los agroquímicos, por lo menos por lo que se observa en el campo, dista mucho de lo que debería ser. Creemos que la discusión se centra básicamente en lo que es el tamaño de gota de acuerdo al objetivo, porque esto nos va a asegurar que lleguemos con el producto, el fitosanitario, con la mínima pérdida. Según indica la bibliografía específica, la eficiencia de las aplicaciones está en el orden de un 50% a un 70% de efectividad, es decir, de lo que aplicamos llega al objetivo entre un 30 a un 50% del principio activo. Uno de los puntos en lo que insistimos es en el tamaño de gota y cómo hacemos para lograr dicho tamaño, cómo protegerla ante las condiciones climáticas desfavorables para que lleguemos con el fitosanitario a nuestro objetivo y no se pierda en el camino; porque esto indudablemente representa una pérdida económica, daños al ambiente, en los cultivos vecinos; dando lugar a litigios, llevando a realizar re aplicaciones y nuevamente pérdida de agroquímico.
Nosotros apuntamos, a través del tamaño de gota, a reducir estas pérdidas o, mejor dicho, mejorar la eficiencia de la aplicación. Hoy disponemos de varias herramientas más que permiten mejorar y controlar las aplicaciones”
Para explicar cómo funciona la Red de Conocimiento de malezas resistentes REM participó el Ing. Agr. Martín Marzetti, de AAPRESID. “La red lleva casi 4 años de funcionamiento, surge ante la problemática de malezas resistentes que en ese momento recién se iniciaba. Actualmente, en cualquier charla técnica, se incorpora el tema malezas, pero en ese momento era incipiente. La idea es disponer de información actualizada y confiable a nivel país de la situación, porque había y hay muchos grupos trabajando en distintos tipos de malezas pero faltaba unificar y tener un lugar donde los interesados puedan consultar lo que hay, desde cualquier lugar de la geografía nacional. La red permite eso, tener información actualizada de las distintas malezas resistentes. Actualmente terminamos de confeccionar el mapa de las principales malezas tolerantes, a nivel país, que sirve para tomar decisiones”.
Consultado Marzetti sobre cómo pueden los interesados acceder a esta red, explica “es totalmente abierta, no hay que ser socio de AAPRESID, está toda la información disponible en la web (www.rem.org.ar). Además se organizan talleres de capacitación como el caso de esta jornada, que auspiciamos junto con el INTA Paraná. Tratamos de hacer la mayor de difusión posible, el ciento por ciento de la información que tenemos es abierta, compartida y esa es la fortaleza de la red”
Después de un breve refrigerio ofrecido en el mismo lugar donde se realizaron las charlas técnicas, los participantes de la jornada recorrieron los ensayos de malezas para observar: Doble barbecho, Barbecho largo, Barbecho corto. Evaluación de fitotoxicidad de herbicidas en el cultivo de soja. Dinámica de cómo evaluar la calidad de aplicación, mediante el uso de tarjetas hidrosensibles, diferencias entre pastillas y su efecto en la cantidad y tamaño de gota. Estos aspectos fueron abordados por los Ings. Marcelo Metzler y Ricardo De Carli.
Finalmente el Ing. Metzler agradeció al personal de la unidad que colaboró con la organización de la Jornada “ha superado ampliamente las expectativas. Tuvimos que dejar de lado inscripciones ya que las instalaciones no nos permitieron recibir a todos los interesados. Para la próxima jornada esperamos disponer de un lugar más amplio y así poder cumplir con las demandas de los profesionales”.
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