El evento, que fue postergado el pasado fin de semana por cuestiones climáticas, comenzará a las 14.30 y se prevé la participación de destacadas cabañas de distintos puntos de la provincia, “que siguen apostando a este Remate, que ha ido creciendo y teniendo trascendencia y repercusión entre los demás” explicó Troncoso, quien destacó que “apuntamos al mejoramiento de los rodeos, por eso la mayoría de los presentes compra reproductores para llevar a las islas o a los campos. Es un incentivo para que los productores continúen trabajando y lograr mejoras en la ganadería”.
Troncoso recordó que “a este Remate lo comenzamos a realizar en 2002, por iniciativa de unos cabañeros que tenemos dentro del directorio, con la colaboración del Dr. Alberto Duarte, quien prácticamente fue el que dio inicio a este evento. Durante cada una de las ediciones, se pudo llevar a cabo con total seriedad y con un crecimiento sostenido. Cuando lo iniciamos, tomamos como referencia otros remates, vimos cómo se realizaban, porque no estaba dentro de nuestro espectro, pero queríamos el mejoramiento de los rodeos y hemos tenido una gran respuesta”.
- ¿Cómo calificaría al presente del sector ganadero?
- El animal en pie ha venido sosteniéndose y hay indicios que pueden mejorar los precios y en buena hora, porque el costo de la producción es altísimo. Con pasturas, es muy difícil de realizar, máxime que el productor se ha inclinado de lleno por la agricultura
- ¿Y en cuanto a la cría en los feed lot ?
- Recién ahora están dando los números. Costaba entre $ 13 y $ 14 hacer un kilo de carne y hoy por dicho kilo, reciben entre $ 17 y $ 18 en la zona. Las proyecciones para 2015 son alentadoras y está claro también que como siempre, el mundo sigue demandando las carnes argentinas.
- ¿Cuánto afectó la creciente del río Paraná al sector ganadero entrerriano?
- Cuando se dan casos como estos, se produce un shock entre los productores. En este período, concretamente diciembre y enero, de altas temperaturas, no hubo pasto y cuando recién se acomodaron las islas en ese sentido, que fue a partir de febrero o marzo, llegó la creciente. Toda la hacienda que estaba allí, quedó a mitad de camino en cuanto al engorde y surgen problemas para la venta, porque el invernador quiere que sea un animal flaco y el frigorífico que realmente esté terminado y acá se da un punto intermedio. Ha producido un desbalance en la economía de los productores que tuvieron que salir a vender a cualquier precio, porque no había lugares para llevar los animales En la cooperativa hemos recibido vacunos de la isla y la mayoría ha estado en término medio, lo que perjudica al productor.
Fuente: El Observador
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