Los estibadores del puerto de Concepción del Uruguay son los encargados de hacer prácticamente todas las tareas de manipulación de mercadería y de los equipos dedicados a estas tareas en los muelles. Las esporádicas llegadas de algún buque a La Histórica significan para ellos un trabajo de cuatro o cinco días que les permite una supervivencia algo más digna, al menos por algunas horas.
Hasta mediados de los 90 fueron más de 800 hombres los que trabajaban embarcando mercaderías de toda la Mesopotamia, llenando las bodegas de los ultramarinos que llegaban hasta Concepción del Uruguay para llevar la producción a distintos puntos del mundo. Más de 800 familias que se distinguen por ser todas de origen muy humilde, y de tipo numeroso, con gran cantidad de hijos, siendo comunes las familias de estibadores con 10, 11, y hasta 12 chicos.
“El puerto así como está para nosotros es la muerte. Es hambre, es falta de expectativas para la gente, es no tener un destino cierto para los gurises, es amargura por no poder hacer lo que mejor sabemos hacer y estar condenados a miserear alguna changa, o salir a pescar para sobrevivir, como hacen muchos compañeros”, señalaba a UNO Héctor Ramón Aguirre, secretario general del Sindicato Unido Portuario Argentino (SUPA).
Con el puerto sin dragado los muelles están vacíos, y cada uno de estos hombres hoy está sobreviviendo de la forma que puede. “Hay varios muchachos que salen con la canoa a pescar, a veces para vender, pero muchas veces para comer, porque no hay otra cosa”.
Durante algunos meses de 2009 el gobierno provincial aportó un subsidio de 225 pesos mensuales para varios de ellos, sin embargo no tuvo continuidad y “hace tiempo que se nos cortó esto, que aunque poco era esperado por la gente porque cuando no tenés nada, todo es importante”, recordaba Aguirre.
Cuando ingresa un buque a Concepción todos los hombres registrados son convocados “y trabajan 100 y pico de personas, durante esos días sabemos que hay familias que podrán comer bien. Después hay que apechugar, y cada vez que sale alguna changuita, que no es para muchos, cuidamos de mandar a los que tienen más gurises, porque son los que están más complicados”.
Buena paga, pero no hay trabajo
Conformando parte del tejido social más desprotegido de la comunidad, los estibadores buscan alternativas de supervivencia en cualquier tipo de tareas.
“¿Cómo no vamos a estar desesperados porque el puerto se reactive? Si los jornales nuestros son muy buenos jornales, el tema es que no hay barcos. Trabajando al ritmo que teníamos cuando el río estaba dragado, hoy estaríamos sacando 450 pesos por día. Imagínese lo que eso significa para todas estas familias que hoy son de las más pobres de la ciudad”, remarcaba Aguirre .
Buenos trabajadores que son buscados por otros puertos
Reconocidos por su calidad y honestidad en el trabajo, los estibadores portuarios de La Histórica fueron quienes le dieron el prestigio a la terminal uruguayense, que la llevó a ser caratulada como “puerto limpio” por la rapidez, la capacidad, y la marcada diferencia con otros puertos “donde siempre falta mercadería” o se “rompe” la maquinaria.
“Siempre hemos tratado de cuidar nuestro trabajo, por eso lo importante es hacerlo como corresponde, como sabemos hacerlo, por eso hay muchas veces que nos buscan de otros puertos para trabajar, y allá marchamos, en grupos, hasta 120 personas viajando cientos de kilómetros para buscar un mango”, reseña Aguirre.
Es que con el prestigio logrado, puertos bonaerenses como el de Lima o Campana convocan a contingentes de estibadores uruguayenses, “se embarca mucha harina, y ya no hay bolseros para hombrear, y nosotros hacemos todo tipo de trabajo. Son unos 12 días, más o menos, y los muchachos se vuelven con 5 o 6 mil pesos en el bolsillo”.
Por la reactivación
Mientras se gestionan acciones tendientes a lograr el dragado del río Uruguay, está a punto de ponerse en marcha un servicio de contenedores que trabajaría con mercadería de la región y de una vía multimodal que se implementaría desde y hacia Paraguay a través de camiones, ferrocarril, y barcos desde el puerto de Concepción.
“Para nosotros es importante que el puerto se ponga en marcha, sin puerto no hay trabajo, por eso cada cosa que se hace a favor nos genera muchas expectativas, con dragado están los barcos, y ahora estamos esperando por los contenedores, porque todo eso genera trabajo en los muelles y a ese trabajo lo hacemos nosotros”.
Fuente: Diario UNO - Héctor de los Santos
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