El problema en el abastecimiento de alimentos frescos, básicamente los lácteos y la carne vacuna, está lejos de haberse solucionado y en los supermercados y autoservicios reconocen que lo más probable es que se mantenga al menos hasta que termine la Semana Santa.
Si bien en el sector minorista nadie se atreve a hablar de un problema de desabastecimiento generalizado, reconocen que las inundaciones en la región Litoral del país acentuaron las dificultades que se venían registrando desde hace casi un mes en la entrega de algunos productos frescos.
Las restricciones se hacen sentir con especial fuerza en los productos lácteos, cuya oferta en el mercado doméstico se vio afectada no sólo por cuestiones climáticas sino también por la suba en los precios internacionales de la leche y sus derivados, lo que provocó que para muchos productores hoy sea más rentable volcar su producción al exterior y no en el mercado interno.
"En materia de lácteos estamos ante una tormenta perfecta. Las empresas productoras nos explican que a la baja estacional en la producción de leche esta vez se sumaron las lluvias y las subas en los precios internacionales", explicó Juan Vasco Martínez, director de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).
El panorama es parecido al que trazan los autoservicios chinos. "Estamos teniendo problemas en la entrega con las empresas que exportan fuerte. La restricción se está haciendo sentir no sólo con las marcas líderes sino también con las segundas líneas, que compiten básicamente por precio", explicó Miguel Angel Calvete, secretario general de Casrech, la cámara que reúne a los autoservicios chinos.
Fuentes cercanas a los supermercados coincidieron con el diagnóstico y señalaron que las propias empresas lácteas les informaron que los problemas en la entrega se mantendrán durante los próximos días. "La semana corta no ayuda, con lo que para lograr un normal abastecimiento de lácteos seguramente tengamos que esperar hasta el próximo lunes", explicaron en una de las principales cadenas.
Frente a la menor oferta de lácteos, algunas cadenas ya tomaron medidas para restringir sus ventas. En los últimos días aparecieron en muchos supermercados carteles indicando al público que un cliente no podía llevarse más de cuatro o seis litros de leche. Las empresas explicaron que con esta medida, en realidad, lo que buscan es evitar que algunos almaceneros o autoservicios chinos se abastezcan en sus góndolas para luego revender los productos al público, debido a los problemas en las entregas.
Frente a las acusaciones, los tamberos no dudaron en atribuir los problemas a factores climáticos. "La producción cayó a la mitad", explicó el presidente de la Federación de Centros Tamberos de Santa Fe, Gustavo Colombero.
A grandes rasgos, el argumento fue compartido por la ministra de Economía, Felisa Miceli. "Las inundaciones y tormentas dificultaron los trasladados y hay que esperar una o dos semanas para que la situación se normalice", dijo Miceli ayer, en la conferencia en la que presentó el resultado de la recaudación tributaria de marzo.