En este marco, la plaza se fue acomodando con leves quebrantos que obedecieron más, en algunas operaciones, a la falta de calidad que a la cantidad de animales. El novillo y el novillito, se acomodaron a la baja y los terneros fueron los únicos que mejoraron de la mano de hacienda especial de feedlot.
Las vacas fueron un capítulo aparte. La falta de agua en las zonas productivas más importantes del país, motivaron el envío de estas haciendas por parte de los productores. Los compradores que habitualmente operan en este renglón, siempre atentos a todas las variantes del negocio, trabajaron con selectividad. La tranquilidad que les generó saber que iban a encontrar lo suficiente, a cualquier hora de la mañana, motivó quebrantos de un 10% para esta categoría.
Envía tu comentario