Las mismas se enmarcan en un proyecto de desarrollo local rural para la zona, encarado por el Gobierno de Corrientes con la activa colaboración del INTA, y constan de un bañadero de inmersión, manga completa, casilla de operaciones y corrales. Las obras serán de gran utilidad para unas 50 familias de pequeños y medianos productores de la zona.
Las instalaciones son administradas por una comisión elegida por los socios, que llegan a un número de 30 hasta el momento, en tanto el manejo sanitario y fiscalización del bañadero está a cargo de la FUCOSA, según se informó desde la entidad responsable de las campañas de vacunación antiaftosa y lucha contra la garrapata en esa provincia.