Inspectores oficiales dijeron que es muy probable que la enfermedad se haya originado en dos laboratorios de investigación cercanos a las granjas infectadas en Surrey, y están realizando nuevos análisis para tratar de confirmar su teoría.
La funcionaria responsable en sanidad animal, Debby Reynolds, ordenó el sacrificio del ganado que podría estar infectado con la enfermedad en una tercera granja ubicada en esa área. "No puedo descartar que la enfermedad se esté desarrollando en ese lugar", dijo en una conferencia de prensa.
La funcionaria agregó que existía un riesgo bajo "pero no insignificante" de que el virus se propague del área de vigilancia fijada alrededor de las granjas afectadas al resto del país.
Tras la detección del primer brote el viernes pasado, el gobierno vedó el movimiento de animales para evitar que la fiebre aftosa se propague.
Pero luego Reynolds dijo que el gobierno permitiría que los animales vivos sean trasladados directamente a los mataderos y que los animales muertos sean recogidos en las granjas fuera del área afectada desde ayer a la medianoche, pero sólo bajo "estrictas" medidas de bioseguridad.
El sindicato británico del sector agropecuario advirtió a sus miembros que no bajen la guardia, pese a la distensión de las restricciones al movimiento de animales.
Temores
La veda sobre el movimiento de ganado amenaza el sostén económico de los ganaderos y generó temores respecto de que los mataderos deberían despedir trabajadores y de que los comercios comenzarían a quedarse sin carne.
Sin embargo, varias cadenas de supermercados señalaron que los temores de una escasez eran infundados. "Hay abundante carne en los estantes", precisó una vocera de la cadena Tesco.
En tanto, veterinarios expertos de la UE reunidos ayer en Bruselas decidieron mantener la veda sobre las exportaciones de carne fresca, leche y animales vivos de Gran Bretaña, por lo menos hasta el 23 de este mes, cuando se vuelva a analizar la situación.
En tanto, ayer México prohibió la importación de ganado y subproductos de Gran Bretaña, con lo cual se suma a las decisiones adoptadas en ese sentido, como se dijo, por los países de la UE y por los Estados Unidos y China. La Secretaría de Agricultura mexicana informó que se adoptaron estrictas medidas de seguridad en puertos y aeropuertos.
Al mismo tiempo, en Brasil, el mayor productor y exportador mundial de carne bovina, las autoridades descartaron que el país pueda beneficiarse con las restricciones que aquellos mercados han impuesto al Reino Unido por la reaparición de la enfermedad.
"No habrá alteraciones. El foco está aislado e Inglaterra está resolviendo el problema", afirmó el ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes.
El ministro se refirió a versiones de productores que decían que Brasil podría ocupar los mercados que están rechazando la carne bovina del Reino Unido.
Fuente: La Nación