La aparición de un brote de aftosa en la provincia de Corrientes volvió a enrarecer el clima en la industria ganadera, después de la discusión con el Gobierno por los precios. El titular del SENASA, Jorge Amaya, afirmó esta mañana que "hay muchas hipótesis" a investigar. Mientras tanto, los ganaderos expresaron su preocupación y se lamentaron por los mercados perdidos. Y el administrador de la estancia en la que apareció el virus sostiene que todos sus papeles están en regla.
Amaya admitió la mala noticia para la industria, pero intentó restarle dramatismo a la noticia: "Es un brote en un área donde está una base viral de aftosa. Los brotes de Brasil (de fines del año pasado) son parte de esto y lo que nos ha pasado a nosotros puede ser esto también", sostuvo en declaraciones a radio Mitre.
Sin embargo, no quiso dar por cierta ninguna de las posibles explicaciones sobre la aparición del virus de tipo O. "Tenemos que trabajar fuertemente para averiguar qué pasó", dijo. Y negó deficiencias en el sistema de vacunación.
"Nosotros organizamos esos programas de vacunación. Nadie está exento de que ocurra algo como esto. Un hecho biológico puede ocurrir en cualquier lugar", explicó.
Mientras tanto, los ganaderos se muestran consternados. Osvaldo Benitez Meabe, presidente de la sociedad rural de Corrientes, aseguró que "es una pésima noticia para el país y la provincia". Y Néstor Roulet, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas, habló de "una situación difícil".
"Esto nos pone un palo en la rueda pero dentro de la malaria, lo correcto es que actuó muy bien el sistema sanitario, SENASA está trabajando rápido y si sabemos manejarnos, las consecuencias van a ser cortas", manifestó Roulet en declaraciones radiales.
El foco de aftosa ocurrió en el norte de Corrientes, a 25 kilómetros de la frontera con Paraguay, en San Luis del Palmar, en el Establecimiento San Juan, un típico campo de cría de la zona. Tras conocerse la noticia. varios países anunciaron que se cierran para la carne argentina.
En ese campo, sobre 3067 animales, se encontraron 70 vaquillonas con el virus de la aftosa, que serán sacrificadas. La estancia pertenece a José Romero Feris, conocido dirigente político de la provincia, y es administrado por su hijo, José Antonio, quien dijo ayer que no se explica cómo apareció el virus.
El administrador del campo, José Antonio Romero Gricco, se manifestó "preocupadísimo". Y lanzó sospechas: "Teníamos todos los papeles en regla, es el Senasa el que se encarga de vacunar a los animales, nosotros sólo la pagamos, dos veces al año. El ganado fue vacunado y es rarísimo que haya pasado esto. No quiero pensar que haya sido introducido a propósito.