La cadena agroindustrial, que agrupa a 41 actividades productivas vinculadas con el sector primario, aporta el 44 por ciento de lo recaudado por el Estado. Y las actividades que más contribuyen al bolsillo del Gobierno son justamente las enfrentadas con él: cultivo de granos (13%), faena de animales y procesamiento de carne (11,5%), productos del tabaco (7,2%), lácteos (6,4%), aceites y subproductos oleaginosos (6%) y la cría de ganado y producción de leche, lana y pelos (6%).
En 2005, último año relevado, esos seis sectores en conjunto aportaron el 22% de los recursos totales del sector público.
El aporte impositivo se incrementó un 57% desde 1997 al saltar de $ 45.900 millones aquel año a 72.100 millones en 2005, medidos en moneda constante (es decir, deducida la inflación). Pero el aporte de las seis principales actividades pasó de 18.800 millones en 1997 a 36.155, con un incremento del 92%
Esos datos, que se desprenden de un trabajo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), fueron presentados ayer en el XVI seminario anual de la Fundación Producir Conservando.
El estudio -cofinanciado por la Federación de Acopiadores de Cereales- se enfocó en la contribución por impuestos que hacen los sectores agropecuario y agroindustrial en las etapas de producción, industrialización y comercialización de bienes (granos, ganado, frutas, madera, calzado, papel, textiles, bebidas, chocolate, pescado, entre otros).
El aporte tributario de la cadena agroindustrial representó alrededor del 40% de los ingresos del Estado entre 1997 y 2001. En 2002, pegó el salto cuando se reintrodujeron las retenciones a las exportaciones de los principales productos del sector y así llegó a un pico de 50,1%.
En los últimos años, ese porcentaje se redujo hasta ubicarse en el 45%, pero no por la disminución de la presión fiscal sobre la agroindustria sino por el repunte del aporte impositivo de otras actividades, con la extracción y exportación de petróleo y la industria.
"Por cada 100 pesos de valor agregado que produce la cadena agroindustrial se generan directa e indirectamente 102,4 pesos de recursos para el sector público", afirmó Alberto Porto, uno de los economistas de la UNLP que encabezaron la investigación. En ese estudio se incluyó el aporte directo de cada actividad productiva y la contribución indirecta -los impuestos sobre sus insumos-. El análisis se basó en datos oficiales.
"Este trabajo confirma que este sector es muy importante para el país. La cadena agroindustrial representa el 56% de las exportaciones, el 18,5% del producto bruto interno (PBI), genera el 35,6% del empleo y aporta el 44% del total de los recursos tributarios recaudados por el estado nacional", sostuvo Gustavo Oliverio, coordinador de la Fundación Producir Conservando (FPC).
Junto con esos datos, la FPC también presentó una proyección de la producción de granos para los próximos ocho años. Según ese trabajo, la Argentina estaría en condiciones de producir 122 millones de toneladas de granos hacia 2015, lo que implicaría una facturación por exportaciones de US$ 21.353 millones, 10.000 millones más que los actuales 16.888 millones.
Proyecciones
"Tomando el área sembrada en los últimos tres años, tomando las tasas de crecimiento de los rendimientos de los últimos cinco años y teniendo en cuenta un criterio de sustentabilidad -que prevé una relación de siembra 2,5 a 1 entre oleaginosas y cereales-, se llega a un total a sembrar en la campaña 2015/16 de 37,3 millones de hectáreas frente a las 29,2 millones promedio en 2004/06 y a un total de producción esperable de 122 millones de toneladas, frente a las 77,3 millones promedio de la última campaña", dijo Gustavo López, uno de los especialistas que elaboraron la predicción.
En esa proyección, en cuya elaboración también participó Oliverio, se prevén para 2015 muy buenos precios de los principales granos para el productor argentino: US$ 190 por tonelada para la soja, 130 para el trigo y 115 para el maíz.
La Fundación Producir Conservando está integrada por productores agropecuarios, Banco Galicia, Dow Agro Sciences, Cargill, Monsanto, Nidera, Quickfood, Granja Tres Arroyos y Lartirigoyen y Cía.
En el salón Grand Bourg del hotel Sheraton Libertador, donde se realizó la presentación, se vio a empresarios y dirigentes de los distintos eslabones de la cadena agroindustrial. Y, a la hora de las preguntas, no faltaron los reproches a la política oficial para la agroindustria. "El sector agropecuario puede seguir creciendo, aportando ingresos adicionales y generando más trabajo, pero necesita un plan estratégico de largo plazo que permita contar con reglas de juego claras para expresar todo su potencial", afirmó Oliverio, que además fue subsecretario de Agricultura en dos ocasiones, durante las administraciones de los presidentes Carlos Menem y Fernando de la Rúa.
Fuente: La Nación