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La Argentina dejó ayer de ser deudora del Fondo Monetario

El paso se concretó al efectivizar el pago anticipado de una deuda de US$ 9530 millones, mayoritariamente contraída entre enero y septiembre de 2001 y con vencimientos programados hasta comienzos de 2009
04/01/2006 00:00 hs

Desde las 13.30 de ayer, la Argentina dejó atrás su condición de perenne deudora del Fondo Monetario Internacional (FMI), el organismo que nació en una Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas celebrada en Bretton Woods (EE.UU.), en julio de 1944, pero al que el país sólo se sumó activamente como asociado doce años después.

El paso se concretó al efectivizar el pago anticipado de una deuda de US$ 9530 millones, mayoritariamente contraída entre enero y septiembre de 2001 y con vencimientos programados hasta comienzos de 2009, como parte de una estrategia del gobierno del presidente Néstor Kirchner de "recuperar autonomía en las decisiones económicas", un concepto al que ya había recurrido el primer mandatario al anunciar su decisión el 15 de diciembre pasado y que ayer ratificó la ministra de Economía, Felisa Miceli.

La cancelación de la deuda con el FMI (algo que el propio FMI había solicitado en junio del año pasado, pero la Argentina había rechazado) forma parte de una política de "desendeudamiento externo" que se pudo poner en marcha a partir de la creación de las reservas de "libre disponibilidad", piedra angular de un esquema legal que le permite al Gobierno recurrir a las tenencias del Banco Central (BCRA) que excedan la cobertura del 100% de la base monetaria, es decir, el total del dinero en circulación más el que los bancos tienen depositado en las cuentas corrientes abiertas a su nombre en la entidad monetaria.

Los próximos pasos

Esa modificación, instrumentada por un decreto de necesidad y urgencia -pero que recibió rápida aprobación parlamentaria-, fue la que le posibilitó al Gobierno disponer de un tercio de las reservas en poder del BCRA para afectarlas al pago. Con el pago de ayer, las reservas retrocedieron de 28.045 millones a 18.575 millones de dólares, según cifras preliminares que difundió ayer el ente monetario.

Además, el decreto dejó abierta la puerta para que el dinero que exceda el respaldo de la base monetaria (una vez que el BCRA recupere los recursos ahora pagados) pueda ser aplicado a nuevos pagos a "organismos financieros internacionales", un status definido en el decreto 1599/05 que coloca a los bancos Interamericano de Desarrollo y Mundial y al denominado Club de París (una entidad con la que la Argentina se mantiene en default) como acreedores mejor precalificados para recibir pagos anticipados de aquí en más.

La creación de la figura de "reservas de libre disponibilidad" validó además la política de acumulación de dólares que llevó adelante el BCRA en los últimos dos años y da sustento a la expectativa del Gobierno de alargar la vida del "dólar alto".

Ambas definiciones fueron ratificadas ayer por la ministra Miceli en la conferencia de prensa que dio junto al presidente del BCRA, Martín Redrado, para comunicar la efectivización del pago al FMI. "La estrategia de acumular reservas y mantener un tipo de cambio competitivo no va a sufrir ninguna modificación", dijo.

Miceli, empero, condicionó su uso futuro para esos fines "a la posibilidad de acumulación que tengamos, que parece muy buena porque el superávit comercial previsto para 2006 es alto, y a la situación en que nos encontremos con respecto a la deuda con los organismos internacionales que hayamos podido abonar, algo que iremos viendo con el correr del año", señaló.

En este sentido, la primera línea de trabajo que parece tener el Gobierno es atender la situación irregular con el Club de París para enviar una señal de distensión a los países miembros, muchos de los cuales no mantienen una buena relación con la administración Kirchner por la negativa de éste a realizar una nueva oferta a los bonistas que no aceptaron el canje de la deuda y a acelerar la renegociación de los contratos con las empresas de servicios privatizados.

Ayer la jefa del Palacio de Hacienda también insistió en la decisión gubernamental de no realizar una nueva oferta para satisfacer la demanda de los bonistas que no canjearon. "Se mantiene la decisión tomada después del canje. Está cerrado y no hay ningún tipo de decisión nueva", precisó Miceli.

Según la evaluación oficial, el pago anticipado de la deuda con el FMI abre una nueva etapa en la relación con ese organismo, que estará signada por el sostenido reclamo de un cambio en su funcionamiento.

Según Miceli, "la Argentina sigue siendo miembro del FMI y, dentro de esa función, va a bregar para mejorar la arquitectura financiera internacional y cuidar que cumpla el rol para el que fue creado, que tiene que ver con ayudar a los países a compensar sus desfases de balanza comercial o recomponer sus reservas", en alusión al criterio de actuación anticíclica que inspiró el nacimiento del FMI hace poco más de 61 años.

LA NACION

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