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Europa y Rusia quieren seguir comprando pero a menor precio Actualidad

La crisis internacional golpea a la citricultura

Los exportadores logran precios de 6 a 7 dólares por caja y los costos fijos llegan a los 9 dólares, pero no quieren dejar de vender para no perder mercados. Se enviaron telegramas de suspensiones, mientras el Gobierno realiza gestiones para recuper
19/07/2011 07:05 hs

Los precios internacionales no permiten compensar los costos de la producción. La pregunta que se hacen muchos acerca del potencial impacto que puede tener la crisis financiera internacional con base, especialmente en Europa y los Estados Unidos encuentra una triste y contemporánea respuesta en la cadena citrícola entrerriana.

Ante una palmaria crisis, ya se sienten las consecuencias en la rentabilidad de las empresas, los costos internos y la caída de la producción, lo que afecta directamente al empleo.

Con una histórica vulnerabilidad a las turbulencias internas, la industria procesadora, empacadora y exportadora de frutas frescas –básicamente mandarinas y naranjas en todas sus especies porque el limón tiene al noroeste argentino como plataforma de desarrollo- se encuentra hoy “trabajando a pérdida”, debido a que los precios internacionales no permiten compensar los crecientes costos internos y el proceso de salida de la producción entrerriana.

La industria está pidiendo por estos días un subsidio que permita salir del “estrangulamiento” –según la definición del viceministro de Economía Roberto Felletti, de acuerdo a las palabras de los citricultores- de un dólar por caja, lo que lo pondría cerca de la línea de flotación.

Escenario. La crisis internacional llevó a que los importadores europeos quieran pagar menos por cada caja de frutas frescas entrerrianas, como compensación para seguir comprando el mismo volumen.

En 2010, la industria entrerriana exportó entre 120 y 140 mil toneladas anuales de todas las especies de mandarinas y naranjas a un valor FOB –puesto en puerto- de 9 dólares por caja.

En 2011, los compradores prometen adquirir el mismo volumen, pero los precios están bajando a 6 o 7 dólares la caja, lo que pone en situación de asfixia a los exportadores quienes saben que deben aceptar estos valores porque el riesgo es perder un mercado que cuesta retener y penetrar, al menos, 10 años de trabajo sistemático y estratégico.

Sin embargo, ya en lo que va de 2011 los envíos al mundo se redujeron un 10% de mandarina, y Mariano Caprarulo, director ejecutivo de la Cámara de Exportadores de Citrus, confirmó en diálogo con EL DIARIO que, en naranjas también habrá un merma en las ventas anuales.

Uno de los motivos esenciales de la falta de rentabilidad es que los costos internos crecieron un 100% en los últimos tres años, mientras que los precios internacionales cayeron y el tipo de cambio se mantiene estable, generando una ecuación explosiva para el sector.

“Exportamos mucho, pero las condiciones no son favorables y por eso apelamos como última salida al Gobierno nacional”. Los citrícolas están pidiendo un dólar por caja para poder compensar el desfase de costos, y así se lo plantearon a las autoridades provinciales y hasta el ministro de Economía Amado Boudou.

“No es un problema de volumen, es un problema de rentabilidad. Hemos intentado ajustar los costos pero ya no podemos, y, más allá de los problemas climáticos que afectan a la producción, la realidad es que la crisis internacional lleva a los importadores del mundo a anteponer cualquier excusa para bajar precios, y nosotros no podemos darnos el lujo de perder mercados a mano de Sudáfrica, Chile, Perú o Uruguay, que están haciendo cola para quedarse con nuestros clientes”, analizó Caprarulo.

Los industriales dicen que subieron todos los insumos, especialmente las cajas de cartón, pero también los procesos que hacen a la cadena industrial, de transporte y logística. “La cadena es enorme y pensemos solamente que una caja que puede tener entre 10 y 15 kilos de fruta fresca desde que ingresa a la industria hasta que se pone en un barco demanda unos 6,5 dólares, más los 2,5 dólares que se le paga al productor. Es decir que el costo fijo es de 9 dólares, y hoy estamos vendiendo a menos de ese precio”, explicó.

500 millones de pesos anuales es el ingreso que tuvo la provincia por envíos de fruta fresca, de acuerdo a los datos que posee la industria citrícola.

Empresas y suspensiones

La principal de las preocupaciones hace anclaje en que las firmas exportadoras aducen “razones de fuerza mayor no imputables a las empresas”.

Nobel SA, Fama SA y Citrícola Chajarí SA enviaron a sus empleados un telegrama que expresa: “Comunicamos a usted que por razones de fuerza mayor no imputable a la empresa, imposibilidad de asumir los costos internos con los actuales precios internacionales, suspendemos por 30 días corridos a partir del próximo lunes 18 de julio toda actividad laboral de cosecha y empaque”.

La suspensión ya había sido confirmada por Carlos Sotelo, del Sindicato de la Fruta en Chajarí. Según APF, el gremialista no ocultó su preocupación por una decisión que dejará en una situación muy frágil a más de 800 trabajadores, sólo de la parte de empaques, ya que si se tiene en cuenta el personal de cosecha, la cifra de los obreros que trabajan en el citrus se duplica.

Demandas y gestiones

Actualmente, las empresas del sector están desfinanciadas, con el agravante de que el mercado interno no es tan grande. Ante la crisis del mundo, el sector pide “una ayuda para sobrevivir”, y definen al momento como de alto riesgo ya que no hay visos de mejora inmediata.

Sólo en la cadena de industria, empaque y exportación trabajan en forma directa unas 10 mil personas, y unas 30 mil en forma indirecta.

Una quincena de trabajo demanda un flujo de unos dos millones de pesos de parte de los industriales, y aseguran que tuvieron “que endeudarse para poder pagar el aguinaldo a los trabajadores”

En este marco, más allá de las gestiones que se realizan en conjunto, el Ministerio de Producción de Entre Ríos aceptó ayer ante esta Hoja la situación delicada por la que atraviesa la cadena y aseguraron que están trabajando a destajo en tres ejes que aliviarían la situación coyuntural: a) se gestiona el aporte para la Cámara de Exportadores que pondría la Nación de 1 dólar, como subsidio para recuperar algo de rentabilidad; b) se destinarían y agilizarían unos 20 millones de los 544 millones que, en conjunto, el Estado provincial y el Nuevo Banco de Entre Ríos S.A. dispusieron a tasa subsidiada por debajo de una tasa de 10 puntos; y c) se incluiría a la industria citrícola dentro del Repro (Programa de Recuperación Productiva) creado en el marco de la Emergencia

Ocupacional Nacional para sostener y promocionar el empleo y que permitirá por tres meses, renovables, un subsidio de 600 pesos por empleado, deducibles de aportes patronales.

“Estos días estamos trabajando mucho en el tema y esperamos tener novedades en lo inmediato sobre todos los ejes que estamos desplegando”, describieron funcionarios cercanos al ministro Roberto Schunk.

El Diario - Gustavo Sánchez Romero

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