Los buenos precios alcanzados por el girasol en los últimos tiempos llevan a muchos productores de distintas áreas agrícolas del país a pensar en dedicar sus tierras a la siembra de esa oleaginosa, en detrimento de otros cultivos, según estimaciones del sector.
"La demanda de semilla ha crecido fuertemente en el centro sur de La Pampa y sudoeste de Buenos Aires, perfilando una expansión significativa del cultivo, que podría alcanzar desde 10 hasta 15 %", señaló la Bolsa de Cereales en su Panorama Agrícola Semanal.
Incluso, aseguró la entidad, "mayor interés se observa en los productores del sudeste bonaerense, esperándose para las zonas costeras aumentos mayores a 20 % y algo menores hacia las continentales".
Proyección del cultivo
"Una ecuación económica más favorable a la oleaginosa, en relación a otros cultivos, motivaría mayores expansiones también en el norte de La Pampa, sur de Córdoba y en el oeste de Buenos Aires", agregó el trabajo.
Este incremento compensaría un eventual recorte en las provincias norteñas por sequía y permitiría que la superficie cultivada a nivel nacional alcance en esta campaña 2007/08 unas 2,6 millones de hectáreas y supere en 9 % a la anterior, vaticinó.
"El área proyectada podría alcanzar un valor mayor aún, de concretarse lluvias importantes en Chaco y Santiago del Estero, que permitan realizar las coberturas bajo siembra en directa", arriesgó la entidad presidida por José María Gogna.
Al 24 de agosto se sembraron 158 mil hectáreas, de las cuales 79% se localizan mayoritariamente en Chaco y en menor proporción en Santiago del Estero y en el nordeste de Córdoba; y el resto en el extremo norte de Santa Fe.
El interés creciente por el girasol limitaría la superficie dedicada a maíz en el sudeste de Buenos Aires, mientras que en las provincias del noroeste las coberturas serían de similar magnitud a las del ciclo agrícola anterior, pero serían mayores en las del nordeste, aunque en franca competencia con la del sorgo granífero.
Hasta la fecha se sembró sólo 0,2% de las 3,27 millones de hectáreas proyectadas en forma transitoria con destino a la producción de grano comercial, 14% más que en la zafra precedente.
Esta demora en la implantación del cereal, iniciada en la zona central de Santa Fe durante la semana pasada, es atribuida por la entidad a las bajas temperaturas de los suelos y algún faltante de humedad superficial.
Siembra de trigo
En cambio, con 5,27 millones implantadas, está casi finalizada la siembra de trigo, que alcanzó así 97,6% de las 5,4 millones de hectáreas proyectadas.
Pese a la falta de lluvias que reviertan el progresivo desecamiento superficial que desmejora el aspecto de los cultivos tardíos, la mayoría de los trigales mantiene su buen estado.
Además de condicionar la supervivencia, la sequía que afecta en especial al sudoeste bonaerense obligó a recortar nuevamente los planes del cereal.
Sin embargo, "expansiones mayores a las previstas en Córdoba, norte de La Pampa y sectores del centro de Santa Fe compensarían y justificarían la proyección mantenida en 5,4 millones de hectáreas", aseguró la Bolsa de Cereales.
El trabajo señaló que pese a que mejoró la oferta de fertilizantes nitrogenados, "los productores todavía mencionaban dificultades para abastecerse".