La primer semana del paro organizado por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) se hizo sentir fuerte en el mercado de comercialización de vacunos. En estos primeros días de lock out ingresaron 9371 cabezas, lo que reflejó una caída de un 57,05 por ciento con respecto a la semana pasada.
Hoy ingresaron al Mercado de Liniers 3012 cabezas de ganado (un 65,91 por ciento menos que el viernes último), y con esa suma la totalidad de la hacienda comercializada en ese centro no llegó a las diez mil en el curso de la semana.
Se trató de una semana atípica, en la que hubo un feriado -el martes 1 de mayo-, y además la primera de las dos de paro que cumplen los productores ganaderos adheridos a Carbap, en protesta por la política oficial de regulación de precios de la carne.
Los productores que participaron del lock out son los de las provincias de Buenos Aires y La Pampa, las más ricas en ese rubro pecuario.
Los organizadores de la protesta más extensa que impulsó el campo contra el gobierno del presidente Néstor Kirchner volvieron a garantizar ayer que "no hay motivos para que falte carne en las góndolas", ya que los frigoríficos consumeros -que faenan para cubrir la demanda del mercado interno-, "cuentan con importante cantidad de reservas de reses en cámaras", comentó el secretario de la entidad, Jorge Srodek.
El dirigente también evaluó el avance de las negociaciones entre el Gobierno y los distintos actores del negocio de ganados y carnes, que debería cerrar con la firma de un acuerdo consensuado entre las partes "en pocas horas", para normalizar el comercio cárnico en el país.
"No soy muy optimista al respecto", dijo a DyN y acotó que "poco o casi nada podrá lograrse si la plaza comercial sigue intervenida".
Carbap destacó también que la protesta tiene como objetivo "generar la atención sobre los serios problemas económicos y sociales" del país, así como que éstos "podrían ocasionar la disminución de la actividad ganadera en las comunidades del interior productivo del país".
El acuerdo. La producción ganadera y la industria frigorífica firmaron anoche un preacuerdo para mantener sin aumentos el precio de la carne, sobre la base un sistema de bandas de precios para la hacienda y sus valores correspondientes para la media res a la salida de los frigoríficos.
Ese convenio será elevado hoy por el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y a la ministra de Economía, Felisa Miceli, quienes, de aceptar las condiciones, se reunirán con productores e industriales para firmar el acuerdo definitivo el lunes próximo.