La tecnología parece marcar definitivamente el camino para que la ganadería argentina vuelva a liderar el mercado mundial de carnes vacunas. Esa fue una de las principales conclusiones del Primer Congreso de Genética Bovina de Carnes, realizado la semana última en esta ciudad. "La Argentina puede", pareció parafrasear un eslogan Sergio Marcantonio, representante del Foro Argentino de Genética Bovina (FAGB), al referirse a la exposición del uruguayo Roberto Vázquez Platero, que en su alocución confió en que el país está en condiciones de volver a liderar el mercado mundial de carne vacuna y que cuando ingrese con sus productos en los Estados Unidos "se producirá una revolución en toda la cadena de valor." Durante los dos días del cónclave la oferta en genética fue planteada como una oportunidad para alcanzar ese liderazgo y como una inversión necesaria que no se debe soslayar. "La utilización de los DEP´s (diferencia esperada de progenie) y los marcadores genéticos llevarán al mejoramiento a límites insospechados", calificó Marcantonio. Marcantonio leyó las conclusiones, elaboradas en un trabajo grupal, tras concluir las dos jornadas del Congreso organizado por el citado Foro, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya) y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y al que asistieron 850 personas. Los planes provinciales "Una verdadera buena noticia", definió por otra parte Marcantonio al referirse a los estímulos para la incorporación de genética en los rodeos comerciales que presentaron en sus planes las provincias ganaderas. "Sin embargo, es necesario destacar la falta de protocolos para definir lo que se denomina calidad genética", señaló el orador. En ese sentido, el ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Raúl Rivara, anunció que la provincia va a iniciar un plan de mejoramiento genético a mediano y largo plazo, introduciendo sangre nueva en los rodeos para aumentar su potencial. "En una primera etapa se harán en 20 partidos sobre los rodeos de 400 productores que tengan más de cinco años en la actividad de cría y con alrededor de 300 vientres", señaló el funcionario. En el panel sobre perspectivas del mercado para la genética argentina, los testimonios de Horacio Gutiérrez (de la Cabaña y Centro de Genética Tres Marías), Ricardo Smith Estrada (del Centro de Inseminación Artificial La Elisa), y Carlos Munar (de Munar y Asociados), "dejaron en claro que pese a las restricciones y dificultades de todo tipo se han concretado exportaciones de reproductores en pie, semen y embriones, con mayores probabilidades a los países de la región", señaló el orador. Otro momento destacado del Congreso fue el referido a la incorporación de genética en los rodeos comerciales, en la que los especialistas Rodolfo Peralta, Alfredo Witt y Guillermo Cesaroni destacaron que en el momento de comprar toros, las variables "reproducción más información más fenotipo" deben estar en equilibrio como clave del éxito. Asimismo, ya sea en servicio natural o inseminación artificial (IA), el ganadero tiene en sus manos la fórmula ganadora, pero en el caso de la IA, la elección del proveedor adecuado, que cumpla con las normativas vigentes produciendo bajo el concepto de calidad total, es crítica. "Sin un mercado transparente no podremos ofrecer genética efectivamente superior", opinó Marcantonio. En otro capítulo del cónclave, se señaló que la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) abre un nuevo horizonte en la introducción de la mejora genética en los rodeos de cría, permitiendo buenos resultados reproductivos, en muy poco tiempo e incorporando a una categoría como es la vaca con cría en el proceso de mejoramiento. En el bloque impacto económico de la genética en la producción de carne, Daniel Musi, profesor de Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina (UCA), señaló que es claro que el proceso de mejoramiento del rodeo argentino tiene más de un siglo y que las innovaciones en materia de genética tardan mucho tiempo en ser implementadas desde su introducción. Países con condiciones similares a la Argentina, como Australia, incluyen a la genética dentro de los programas estratégicos del sector. En DEP´s, según Musi, la Argentina tiene evaluaciones genéticas competitivas a nivel internacional, desarrolladas con el mayor nivel científico y técnico, y están disponibles para su rápida incorporación a la oferta de reproductores, semen y embriones. En evaluación de caracteres de calidad de carcasa y cruzamientos, el trabajo presentado por Horacio Guitou, de la Unidad de Genética del INTA Castelar ha llevado a la producción de los primeros DEP´s para calidad de carcasa del país, programa que se ha consolidado y crecido entre los criadores de Angus. Los resultados obtenidos presentan el desafío de cambiar la calidad del producto ofrecido, mejorando sus posibilidades de mercado.