La Municipalidad de Aranguren solicitó a la Justicia que le ordene al empresario Ricardo Alberto Taboada el desalojo del Frigorífico Pedro Aranguren. Una vez que se produzca esa instancia, el Gobierno provincial solicitará al juzgado Civil y Comercial Nº 1, que disponga el remate de los bienes muebles.
Cuando estos dos procedimientos se efectivicen, la Provincia podría comprar, en defensa de su crédito, las maquinarias que se encuentran embargadas, ya que fueron adquiridas con los cinco créditos que obtuvo Taboada del Fondo de Inversiones de Entre Ríos (Finver).
Los préstamos que se le otorgaron al empresario cárnico y que nunca canceló, fueron en 2002, 2003 y 2004, es decir durante las gobernaciones de Sergio Montiel y Jorge Busti y recién en 2007, el Estado inició el reclamo judicial para recuperar más de un millón de pesos que se le había prestado.
REACTIVACIÓN. Para evitar el desmantelamiento del frigorífico, que se encuentra en condiciones de volver a operar, el Gobierno provincial está analizando, en defensa de los créditos otorgados, comprar las máquinas, cuando se llame a remate.
La idea surgió ayer, tras una reunión que mantuvo el gobernador Sergio Urribarri con el intendente de Villa Aranguren, Eduardo Tessore, quien anunció que dos cooperativas están interesadas en reactivar el frigorífico.
Pese a que la Municipalidad es propietaria del inmueble y la provincia tiene a su favor la ejecución de la prenda, el frigorífico no puede volver a su actividad hasta tanto no se concreten estas dos instancias judiciales.
“Jurídicamente la provincia puede ejecutar la prenda; es decir que salga a remate y, en ese proceso, comprar las máquinas como defensa de su crédito. Si esto se hace, luego se deberá firmar un convenio con la Municipalidad, que es propietaria del inmueble, para que se llame a licitación y se ponga en funcionamiento el frigorífico”, explicó , el fiscal de Estado, Julio Rodríguez Signes, quien también participó del encuentro entre el gobernador y el jefe comunal.
Sin el desalojo, la provincia no pedirá el remate de los bienes, ya que lo que se quiere evitar es el desmantelamiento de la planta, que se encuentra en condiciones óptimas de volver a operar. “La provincia es acreedor de más de 3 millones de pesos y por eso va a pedir la ejecución de los bienes, pero lo hará, una vez que se produzca el desalojo del empresario. Las máquinas están en uso, en buen estado”, acotó Rodríguez Signes.
AL MARGEN
Empréstitos. Los créditos que la provincia le otorgó al empresario Ricardo Taboada, estaban garantizado con las maquinarias y con una garantía que en su momento dio la Municipalidad de Villa Aranguren, a través del inmueble. Ante el incumplimiento de pago, la provincia solicitó la ejecución prendaria, al tener sentencia firme, dictada por el juzgado Civil y Comercial Nº 1 de Paraná.
Custodia. Como las máquinas están instaladas en el frigorífico, el propio Taboada fue designado como depositario judicial.
Ocioso. El frigorífico lleva más de un año sin actividad y se dedicaba a la faena de ganados bovino y porcino.
Deuda. Taboada recibió cinco créditos los que debía devolver en 12 cuotas.
Expediente. La causa caratulada: “Estado provincial c/Taboada Ricardo Alberto s/ejecución prendaria”, el juez Juan Carlos Coglionesse, a cargo del Juzgado Civil y Comercial Nº 1 de Paraná, dictó sentencia el 5 de mayo de 2008. Y dispuso: “Mandar llevar adelante la ejecución contra Ricardo Alberto Taboada, hasta tanto la parte actora Estado Provincial, se haga íntegro pago de la suma reclamada, más los intereses pactados, los que en su conjunto no podrán superar las dos veces y media la tasa activa que cobra el Banco de la Nación Argentina. Con costas artículo 544º del CPC”.
Fuente: El Diario - Marcela Pautaso
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