Dorab Mistry, director de Godrej Internacional, dijo ayer que el crecimiento de la oferta mundial de aceites no podrá acompañar al aumento de la demanda. El único país con potencial para incrementar la producción es Brasil, pero la sobrevaluación del real (R$) le juega en contra.
"Hasta 2010 habrá un período de prosperidad agrícola". Así lo afirmó ayer Dorab Mistry, director de Godrej Internacional, compañía comercializadora de commodities con sede en Londres, que es subsidiaria del Godrej Group, una de las principales corporaciones industriales de India.
"Un sector agrícola exitoso crea riqueza para toda la Nación. La Argentina está en la cresta de la ola y se le debe permitir estar allí", sostuvo Mistry durante una conferencia ofrecida en un seminario organizado en Buenos Aires por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
El especialista planteó que el aumento de la demanda mundial de granos proviene de lo que denominó como "la tres P: Población, Prosperidad y Petróleo" y estimó que hacia 2010 la demanda de aceites vegetales en el mundo se incrementará en 25 M/toneladas.
"La palma puede aportar 11 M/t, la colza 5 M/t, el girasol un millón y otro tanto el maní y el algodón", estimó. A partir de esas proyecciones, Mistry dijo que se producirá "una brecha entre oferta y demanda de entre 7 y 8 M/t de aceite que, probablemente, debamos cubrir recurriendo a la soja".
"Brasil no podrá expandir su cultivo de soja si los precios no aumentan más allá de los precios actuales y si el real (R$) no se fortalece un poco", advirtió, para luego agregar que el crecimiento esperado de la demanda global de soja representa "una oportunidad para la Argentina, que deberá decidir si la producción adicional se hace por expansión de cultivos o por una mejor tecnología".
En otras palabras: la expansión de la demanda mundial de soja necesita que sea acompañada por un crecimiento de la oferta que sólo puede darse por medio de la expansión agrícola brasileña. Pero el aporte de Brasil ya no está claro, a partir de la sobrevaluación del real y el aumento del costo de los fertilizantes y los fletes (atados ambos al valor internacional del petróleo).
Es decir: si Brasil no realiza el aporte esperado, los valores internacionales de la soja en particular y de los granos oleaginosos en general presentarán una tendencia creciente.
Mistry además se preguntó "si el gobierno de la Argentina creará las condiciones para el incremento a escala masiva del cultivo de soja" y consideró que "la intervención del gobierno mata la gallina de los huevos de oro".
"Los políticos creen que pueden diseminar puestos de trabajo con más rapidez que el sector privado y no se dan cuenta de que la interferencia política termina diseminando la pobreza antes que la prosperidad", añadió.
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