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La provincia financia el relevamiento de datos sobre los terrenos productivos Actualidad

La UNER estudia la calidad biológica de los suelos

El relevamiento se realiza en suelos de diferentes zonas de la provincia para determinar los niveles que adoptan los indicadores de calidad biológica.
20/10/2010 08:00 hs

Desde hace un año y medio, un equipo de expertos de la Universidad Nacional de Entre Ríos se encuentra relevando las características de la tierra en determinadas zonas, con el ánimo de analizar cómo impacta la producción vegetal, animal o industrial en la calidad biológica de los suelos.

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Bajo una denominación que acaso diga poco y nada al lector no especializado (“Indicadores biológicos y bioquímicos de sustentabilidad de sistemas agropecuarios”), se desarrolla en Entre Ríos una investigación crucial, que pretende relevar y analizar indicadores de calidad del suelo en sus distintos niveles, para estudiar el impacto generado por la producción.

El proyecto, que desarrollan profesionales de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), cuenta con el financiamiento del Programa Provincial de Fortalecimiento de la Ciencia y la Tecnología en la sociedad, gestionado desde la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación de Entre Ríos.

La responsable del equipo, ingeniera agrónoma Silvia Be-nintende, explicó que se está haciendo un relevamiento en suelos de diferentes zonas de la provincia para determinar los niveles que adoptan los indicadores de calidad biológica. El objetivo último es estudiar las modificaciones que se presentan en la calidad de los suelos cuando son puestos al servicio de la producción, ya sea agrícola, ganadera o la que se aplique en la zona.

“Lo que se busca es determinar los niveles críticos de indicadores de calidad para poder brindar a la provincia datos de cuánto se alteran cuando uno somete al suelo a una determinada producción”, dijo Benintende y agregó a manera de ejemplo: “Uno de los indicadores biológicos más utilizados a nivel mundial es el carbono de la biomasa microbiana. En la investigación buscamos determinar cuáles son los niveles que toma esa variable en las condiciones de suelo no alterado y por otra parte se mide el modo en que los distintos sistemas de explotación alteran el nivel de esa variable, determinando los valores que adopta en estos sistemas”.

La investigadora explicó que el conocimiento de los valores críticos de estos indicadores permitirá utilizarlos para determinar en qué medida se ha deteriorado o recuperado un suelo.

Para el trabajo, el equipo de investigación seleccionó algunos de los suelos de la provincia sobre los que ha iniciado la investigación. Se trabaja sobre suelos vertisoles (donde hay un alto contenido de arcilla expansiva) y molisoles (zonas de pastizales, ubicados en climas templados, húmedos y semiáridos).

CONDICIONES. Precisamente, los investigadores evalúan muestras de suelo que hayan sufrido las menores alteraciones posibles y otras con muchos años de explotación agrícola para la obtención de los niveles críticos de los indicadores. Por otro lado, se debe considerar que estos indicadores pueden ser modificados por el manejo del suelo y por efecto de temperaturas y humedad. “Tanto la temperatura del suelo como su humedad alteran la fracción viva que tiene el mismo, así que buscamos determinar cuáles de esos indicadores son más estables a lo largo del año”, señalaron los investigadores.

“Estas son las dos etapas en las que se ha avanzado en dos años de evaluación”, señaló Benintende y agregó: “Estamos cumpliendo el año y medio de evaluación en suelos prístinos, analizando cómo se van modificando estos indicadores a lo largo del año. Por otro lado, tenemos determinaciones como para evaluar en qué medida se ven modificados los indicadores de calidad por las formas de manejo a la que se somete el suelo”, concluyó.

El convenio con la UNER se firmó cuando el actual rector, Jorge Gerard, era director de la Agencia, en mayo de 2009. El acuerdo sienta sus bases en la importancia que reviste para la provincia de Entre Ríos fortalecer y consolidar la investigación científica y la innovación tecnológica y promover la transferencia, apropiación y uso de sus resultados por parte de la sociedad; así como también la necesidad de fortalecer la formación inicial de jóvenes investigadores que desarrollan sus actividades en el marco de proyectos de investigación que llevan adelante las universidades públicas radicadas en la provincia de Entre Ríos.

El acta establecía que la Actier entregaría aportes no reembolsables a la Universidad, conforme un detalle que incluía el financiamiento de becas y el fortalecimiento de distintas propuestas de investigación, entre ellas la que se titula “Indicadores biológicos y bioquímicos de sustentabilidad de sistemas agropecuarios”.

Todos los aportes oscilan los 65.000 pesos. Por esa vía, se contribuyó con “Diagnóstico de los procesos de toma de decisiones de inversión de las Pymes de la Región de Salto Grande”, de la Facultad de Ciencias de la Administración; “Optimización de formulaciones alimenticias en harinas y productos Horta-hortícolas para el mejoramiento de la salud y la productividad”, de la Facultad de Bromatología; “Tecnologías para la certificación de productos médicos en la FI- UNER”, de la Facultad de Ingeniería; “Desarrollo de un Programa de Transferencia Facultad- Gobierno Local”, de la Facultad de Trabajo Social; “Desarrollo y optimización de alternativas tecnológicas y analíticas transferibles al sector citrícola de Entre Ríos”, de la Facultad de Ciencias de la Alimentación; y, “Mapeo epidemiológico de las familias de niños y adolescentes con problemas de salud prevenibles en comunidades de Entre Ríos”, de la Facultad de Ciencias de la Salud.

Fuente: El Diario - Víctor Fleitas

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