El inicio de la jornada financiera en Asia y Europa avizoraba otro día turbulento en los mercados, que ayer se colocaron nuevamente en la pendiente por los temores, cada vez más cimentados en la realidad, de que la crisis de los préstamos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos se derrame al resto de la economía.
Y así ocurrió, hasta que el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal inyectaran dinero en el sistema financiero, con lo cual dieron una clara señal de que intentarán evitar un impacto generalizado en la economía.
La acción no llegó a evitar que las plazas bursátiles europeas cerraran con pérdidas, pero aquí, el Merval, que llegó a caer más del 2%, recortó las pérdidas al 1,65%. El dólar cerró a $ 3,18 en promedio para la venta en la mayoría de las casas de cambio del microcentro porteño.
En una sesión volátil, los principales índices de Wall Street seguían registrando pérdidas, aunque menores que las iniciales. El Dow Jones cayó al 0,23%, mientras que el S>P 500 ganó un 0,04%.
Los mercados europeos no llegaron a sumarse al rebote y cerraron con pérdidas que llegaron a superar al 3%, después de que todas las bolsas asiáticas también retrocedieran entre el 2% y el 4%.
Más líquidez. Pese a que no se habló de una estrategia coordinada, el Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal norteamericana (Fed), el Banco de Canadá, el de Australia y el de Japón procedieron en las últimas 24 horas a realizar importantes inyecciones de liquidez en los mercados.
El BCE anunció inyectó otros 61.000 millones, luego de que ayer entregara una asistencia cercana a los 95.000 millones, sólo comparable con la realizada luego de los atentados del 11-S.
En un intento para calmar el nerviosismo de los inversores, la Fed prometió el viernes que proveería "toda la liquidez" que fuera necesaria.
Su banco en Nueva York, que usa para sus transacciones en el mercado abierto, anunció primero compras por 16.000 millones de dólares de títulos que usan hipotecas como colateral. Horas después inyectó otros 19.000 millones de forma temporal en el sistema bancario, bajo las mismas condiciones, y luego agregó otros 3000 millones.
El Banco de Japón inyectó el viernes un billón de yenes (8500 millones de dólares) en los mercados monetarios para paliar los efectos de la crisis, indicó un portavoz.
Golpe al crecimiento. El objetivo de esta intervención fue morigerar el impacto en la economía e intentar, al menos, contener los efectos de las pérdidas que sufren los bancos que financiaron, a través de fondos de inversión, el llamado mercado subprime , o de hipotecas de riesgo.
El temor principal es que las entidades financieras eleven la tasa interés para cubrir los quebrantos de ese negocio, una decisión que tendría un lógico correlato en el crecimiento de las economías.
Las pérdidas en Europa se profundizaron. El FTSE de Londres cayó un 3,7%, el índice DAX de Francfort se depreciaba otro 1,5%; el CAC 40 de París, que ayer lideró las pérdidas, perdió un 3,1%, mientras que el Ibex 35 madrileño bajó un 2,59%.
En Asia, la bolsa de Tokio terminó la sesión de hoy con su índice Nikkei en fuerte baja del 2,37%, pues el mercado teme una desestabilización del sistema financiero mundial a causa de la crisis. El índice Nikkei de los 225 valores principales perdió al cierre 406,51 puntos para situarse en 16.764,09 puntos, su nivel más bajo desde el 16 de marzo.
El Nikkei se recuperó ligeramente en las últimas transacciones después de haber perdido más del 3% durante la sesión.