Entre el lunes y el sábado las lluvias se mantuvieron en gran parte del territorio provincial, aunque la oferta de agua quedó muy diferenciada entre el norte y el sur de la provincia. De hecho, las precipitaciones que se observaron en los departamentos del norte pueden considerarse normales, mientras que al movernos hacia el centro comienzan a incrementarse los valores que al llegar a los departamentos del sur constituyen una anomalía histórica en el patrón pluvial del mes de marzo.
La mayor parte de los departamentos Gualeguay y Gualeguaychú padecen aún los efectos de las crecidas de ríos y arroyos, los cuales lógicamente quedaron lejos de poder retener o canalizar tremenda oferta de agua.
En el mapa se observan lluvias acumuladas que superan los 400 mm en esta última semana.
Si consideramos las precipitaciones acumuladas a lo largo de todo el mes, las mismas exceden largamente los 500 mm. Durante la última semana, en muchas localidades en una sola lluvia se observó el registro que normalmente debe acumularse a lo largo del mes (130 a 150 mm).
Al hacer el análisis estadístico de las precipitaciones que recibió el centro sur de la provincia en lo que va del mes de marzo, se llega a una estimación sorprendente: lluvias semejantes a las recibidas a lo largo del mes tienen una probabilidad de recurrencia de una vez cada 200 años.
No hace falta hacer el balance hídrico para intuir la solución que presenta el mapa. Obviamente el amplio dominio de los excesos hídricos puede presentar diferenciaciones por los desniveles del terreno, sin embargo los anegamientos son generalizados, principalmente en el sudeste del territorio.
Hacia le norte el perfil de humedad presenta un nivel de reserva adecuado, respondiendo a lluvias que se mantuvieron lejos de la inusual oferta de agua del centro sur.
La mayor parte de los caminos rurales están seriamente comprometidos, más allá de algunas rutas que aún se encuentran cortadas por anegamientos.
Si bien las condiciones meteorológicas actuales ayudan al retroceso de los excesos, la solución de esta catástrofe hídrica será lenta. La evolución de la cosecha será marcada por estos excesos hídricos y por lo tanto será difícil optimizar la logística de recolección.
Lamentablemente esta situación condiciona los excelentes resultados que se proyectaban hasta la semana pasada. Deberían darse 15 días sin precipitaciones para recuperar en forma destacada los suelos saturados. Esto es poco probable.
Para el viernes y posiblemente sosteniéndose hasta el sábado, nuevamente se proyectan precipitaciones sobre ER. El norte puede recibir algunas lluvias en jornadas previas debido a la actividad que se observa en el NEA.
Debido a las condiciones climáticas desfavorables que reinaron prácticamente durante toda la semana pasada, las tareas agrícolas se vieron paralizadas en todo el territorio provincial, por tal motivo se anexa un breve informe elaborado por CCA.