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Los biodigestores ya están en los tambos

El procedimiento consiste en armar un silobolsa nuevo, de los que se utilizan para almacenar grano, y rellenarlo con todos los deshechos biológicos y estiércol que se produce en el establecimiento y cerrarlo durante 27 días.
12/08/2009 22:32 hs

La innovación tecnológica de los biodigestores llegó a los tambos, un sistema que permite utilizar los desechos para producir biogás y biofertilizantes. Así lo explicó el ingeniero Ronald Lombardi, quien en seis meses logró instalar un biodigestor en un tambo de 700 vacas.

El procedimiento consiste en armar un silobolsa nuevo, de los que se utilizan para almacenar grano, y rellenarlo con todos los deshechos biológicos y estiércol que se produce en el establecimiento y cerrarlo durante 27 días.

“Al término de ese período, cuando el contenido ha fermentado, por una punta sale agua sucia con minerales que se destina a fertilizar alfalfa u otros cultivos, pero comienza un procedimiento continuo porque por el otro extremo se siguen introduciendo los deshechos”, explicó Lombardi.

En el silobolsa se acondicionaron unas cámaras que permiten el correcto procedimiento.

“El líquido se utiliza para regar, no contamina, no tiene moscas, el ciclo de parásitos se cerró porque el biodigestor por su temperatura mató todo”, sostiene el especialista.

Si había alguna semilla porque la vaca comió también se “inactiva” por el proceso térmico y evita la proliferación de malezas.

“El biodigestor genera constantemente gas, producto de la actividad de las bacterias que digiere la materia orgánica lo que es muy atractivo desde el punto de vista del que tiene tambo porque uno puede dar energía eléctrica para tener agua, luz y otras actividades”, avanzó Lombardi.

Hasta el momento, se utilizaba en granjas porcinas y feed lots (corrales de engorde), pero el tambo santafesino donde progresa el biodigestor diseñado por Lombardi fue una “solución” a un problema de “30 años” ya que “el estiércol se tiraba a una laguna”.

Desde febrero, la laguna, se “está achicando” y “con el agua sucia del biodigestor que está plena de minerales, se riega y fertiliza la alfalfa”.

“La tecnología es simple y bastante accesible de costo, pero yo quiero aclarar que el concepto de biodigestión tiene por lo menos 300 años”, añadió.

En Alemania “son tanques gigantescos y en Brasil hay muchos biodigestores, resumió al señalar que en Argentina la tendencia recién comienza y destacó que en otros países esta biotecnología es subsidiada.

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