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La política económica Actualidad

Los fundamentos de la reactivación económica durante la gestión Kirchner

Tanto el superávit comercial como el superávit fiscal (“superávit gemelos") se convirtieron en los pilares de su gestión. Lo acompaño un escenario internacional favorable.
28/10/2010 21:44 hs

A principios de 2003, y en medio de la inestabilidad política, económica y social que atravesaba el país, asume como presidente de la Nación Nestor Kirchner, siendo el mandatario electo con menor porcentaje de votos de la historia, gracias a un Balotaje electoral que no fue.

La política económica de la gestión Kirchner, encabezada por el Ministro Lavagna, se centró en un primer momento en la competitividad cambiaria, lograda por medio de una fuerte devaluación que tuvo lugar en la gestión antecesora. Esta competitividad cambiaria cumplía con dos objetivos: Recomponer las reservas internacionales y disminuir los niveles de desocupación.

Por una parte, un tipo de cambio competitivo garantizaba un resultado comercial positivo por aumento de las exportaciones (y por el elevado precio de la soja), el cuál permitía al Banco Central recomponer sus reservas internacionales, que habían sufrido una importante caída durante la crisis. Por otra parte, el ingreso de liquidez al país generaba un aumento de la demanda interna que, debido al encarecimiento de las importaciones, impulsaba la producción local para abastecer el consumo, lo cual impactaba positivamente en el mercado laboral, creando nuevos puestos de trabajo y generando un círculo virtuoso de demanda y empleo.

A su vez, en el plano fiscal, los derechos de exportación y la cesación de pagos de la deuda externa le dieron el aire suficiente al Gobierno para ordenar sus cuentas públicas y así alcanzar un importante superávit primario que logró mantenerse durante todo el mandato. A lo largo de esos años el ratio de deuda sobre PBI se contrajo fuertemente, al tiempo que se consiguió reestructurar la deuda con tenedores de bonos internacionales con una importante quita nominal. Respecto de los organismos internacionales, el pago al FMI, además de saldar toda la deuda argentina con este organismo, consiguió darle mayor independencia política al país.

Es importante remarcar que esta recuperación económica se dio en un contexto internacional favorable. Los precios de los commodities agropecuarios, la alta liquidez global y el surgimiento de Brasil como una potencia económica, contribuyeron a la reactivación de la economía interna.

De esta forma, tanto el superávit comercial como el superávit fiscal (“superávit gemelos"), se convirtieron en los pilares de la gestión Kirchner que, con el paso de los años, comenzarían a mostrar ciertas debilidades.

La pérdida de control sobre las variables nominales comenzó a amenazar la fortaleza del modelo económico hacia finales del mandato. La inflación fue erosionando poco a poco la competitividad de los productos nacionales y, a su vez, impactó negativamente en el salario real de los trabajadores. Lejos de intentar contener estas variables, el Gobierno continuó estimulando la actividad económica, dejándole una pesada herencia a la gestión siguiente.

abeceb.com

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