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Buenos Aires Actualidad

Los precios de los campos no aflojan en la región

La falta de alternativas seguras para colocar los fondos espantarían tanto a compradores como a vendedores, provocando una resistencia en los valores de la tierra, aunque las condiciones que envuelven al agro disten mucho de ser las mejores.
22/08/2007 00:00 hs

A pesar del amesetamiento de las ventas de campos en la zona, las carencias en la oferta de tierras aptas para la actividad agrícola serían la causa de la tendencia que exhiben los valores, los que, inclusive, en algunos casos, muestran alzas de hasta el 20% interanual.

Así y pese a la menor demanda, la ausencia de alternativas para la colocación de los fondos "asusta" a los posibles vendedores.

"Los dueños de la tierra se preguntan; si vendo ¿qué hago con la plata?", graficó un operador que prefirió permanecer en el anonimato.

Del otro lado, los compradores enfrentan la misma disyuntiva, que los obliga a inclinarse por mantener la tierra como reserva patrimonial.

"Las buenas ventas de los años 2002/2005 ya pasaron, pero todavía hay interés. El inversor teme sacar todo su dinero al exterior o dejarlo en el Banco, por eso muchas veces prefiere mantener la tierra. Siente que siempre la va a tener", explicó el mismo operador.

Según manifestó el presidente del Colegio de Martilleros local, Carlos Esteban, en la actividad inmobiliaria desde hace más de 28 años, el perfil del comprador actual se corresponde con personas sin antecedentes en la actividad y con niveles de ingresos muy por encima de la media.

"Generalmente son profesionales y empresarios que buscan un reaseguro para sus fondos", explicó Esteban.

De todas maneras, la seca de tres años que aqueja a la agricultura zonal es uno de los factores que hizo sentir sus efectos en el mercado inmobiliario rural.

"El inversor sigue apostando por la tierra, pero el clima le juega en contra, haciendo que el ritmo de las ventas sea menor que en otras épocas", admitió el operador Daniel Biocca.

Las malas cosechas de nuestra región, con una productividad por debajo de los 2.000 kilos por hectárea en las dos últimas campañas, según datos proporcionados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), resienten los costos del arrendamiento, una de las principales variables a monitorear.

"El cliente exige rentabilidad, pero no puede pedir arrendamientos muy elevados, porque los rindes agrícolas regionales fueron bajos, y al productor no le dan los números para pagar un alquiler muy alto", graficó el asesor de la inmobiliaria IAGRO, Gustavo Schamberger, médico veterinario de profesión y con 18 años en el mercado inmobiliario.

Destacó que, actualmente y siempre dependiendo de las características del campo, como pasturas, mejoras, etc., los alquileres oscilan entre los 40 y 60 kilogramos de carne, lo que equivaldría a unos $ 120 por hectárea al año.

En perspectiva, los agentes arriesgan que la resistencia en los precios de la tierra llegó para quedarse, y hasta aventuran nuevas actualizaciones.

"Si con las actuales políticas del gobierno para el sector y las condiciones climáticas los valores resisten, entonces, de cambiar algo en el horizonte, hay fuertes probabilidades de que el valor de la tierra mantenga su firmeza", pronosticó Schamberger.

Para Esteban, una cosa es clara: en la medida que el mundo afronte escasez de alimentos por el incesante crecimiento demográfico, siempre habrá potencial de subas para la tierra.

No es lo mismo. "Todavía no se refleja el dinero de la soja y el maíz. Estamos muy lejos de los valores que se pagan en la zona núcleo", destacó Biocca.

Los números avalan su reflexión: un campo ubicado en la zona maicera por excelencia, que abarca el norte bonaerense, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, no vale menos de 8.500 dólares la hectárea. Así, quien compró tierra en 2002 a un precio "módico" de u$s 3000/ha. en esa zona vio revalorizar su propiedad en un 183%, de acuerdo con datos del newsletter especializado Reporte Inmobiliario.

Razón más que obvia para tan elevados valores son los espectaculares rindes, que en el norte de la provincia de Buenos Aires llegan a las 10 toneladas/ha. de maíz.

Los precios. Al año pasado, el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca - Argentina (CREEBBA) consignó en uno de sus informes que una hectárea situada en la zona comprendida por los partidos de Bahía Blanca, Saavedra, Tornquist y Coronel Rosales, orientada a la zafra de trigo y cría, recría e invernada de bovinos, valía 1.200 dólares la hectárea.

De esta manera, y comparando con un valor histórico de 500 dólares la hectárea, la ganancia por tenencia habría crecido poco más del doble, con respecto a su precio referencial.

En zonas más benignas para la actividad agrícola (Coronel Suárez o Pringles) se llegan a pagar hasta u$s 4.000 para hacerse de una hectárea, mientras que en las de menores rindes, como el partido de Villarino, los precios rondan los u$s 800.

El suelo que pisamos

- Una hectárea de tierra ubicada en la zona delimitada por los partidos de Bahía Blanca, Saavedra, Tornquist y Coronel Rosales se apreció poco más del doble con respecto a su valor histórico (u$s 500/ha.).

- En la zona núcleo maicera (norte de Buenos Aires, y regiones de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos) los campos exhibieron, desde 2002 a la fecha, un aumento en su cotización del 183%.

- El perfil de los compradores se corresponde, en general, con profesionales y empresarios que ven a la tierra como un reaseguro para sus fondos. "Piensan que siempre la van a tener", graficó un operador.

Fuente: La Nueva Provincia

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