El esperado sistema de compensación de precios para los productores de trigo quedó oficializado ayer, con la publicación de una resolución en el Boletín Oficial, y recibió las primeras críticas por parte de las entidades rurales más combativas, que ven la decisión como insuficiente y contradictoria en momentos en que permanece cerrada la exportación del grano.
La resolución 11 de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) tiene por objetivo explicitado que el precio internacional del grano "llegue efectivamente al productor, el primer eslabón de la cadena".
Por eso se fijó que a través de los molinos harineros o en forma directa, los productores trigueros recibirán la diferencia entre el 85% del valor de abastecimiento interno ($ 370 por tonelada) y la paridad de exportación (Fas teórico fijado a $ 433 por Agricultura). No se pagará el 100% de la diferencia para evitar que países compradores de trigo o harinas se quejen por presuntas maniobras de dumping.
La medida formó parte de las discusiones de la nueva etapa, ahora en riesgo, de negociación entre el Gobierno y las principales entidades agropecuarias, que reclamaban que los productores primarios de trigo pudieran acceder a los buenos precios internacionales sin afectar el valor local de insumos utilizados en la fabricación de productos básicos como el pan, los fideos y galletitas.
Sin embargo, la resolución final de la Oncca no conformó a nadie. Sobre todo porque uno de los principales reclamos del campo no fue atendido.
Confederaciones Rurales (CRA); Federación Agraria (FAA); Sociedad Rural (SRA) y Coninagro, en mayor o menor medida, habían solicitado que el beneficio alcanzara a las ventas de toda la cosecha 2006/07, tanto a molinos locales como a exportadores. Finalmente, sólo podrán acceder a la compensación, de unos $ 50 promedio por tonelada, aquellos productores que vendan de ahora en más para el mercado interno. Así "la mayoría de los pequeños y medianos productores no van a recibir nada. Son la mayoría y ya malvendieron su producción", indicó Pedro Apaolaza, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
En diálogo con El Cronista, Apaolaza se manifestó "desconcertado" por una medida que, a su criterio, "consolida la destrucción total" del mercado triguero en momentos en que los precios del cereal están "planchados", ayer terminaron en $ 340 por tonelada, por el cierre del registro de exportación.
"Sólo se salvarán los pooles de siembra que venden junto con los exportadores en los mercados FOB", puntualizó Apaolaza.
Una visión similar tiene Eduardo Buzzi, presidente de FAA, para quien la resolución es "un himno a la mezquindad". Al respecto, sostuvo que la medida expresa, "categóricamente, que el Gobierno no está dispuesto a reconocer que, en el segundo semestre de 2006, perjudicaron a los pequeños y medianos productos, que cosecharon y tuvieron que malvender su cereal". A su turno, Luciano Miguens, presidente de SRA, dijo que no tiene sentido mantener el registro de exportación de trigo cerrado con las compensaciones en marcha.
"La exportación dice que le falta poco para completar el cupo de venta, ya anotó 8,5 millones de toneladas. Con ese sector afuera del negocio, la industria local puede comprar gradualmente, lo que sigue tirando para abajo los precios al productor, lo cual es lamentable", completó.
Fuente: Cronista Comercial