La situación aún no es crítica pero las pasturas sufren y se complica la siembra de trigo. La condición de reserva entre regular y escasa es una situación por debajo de lo normal para esta época. En las próximas horas podrían producirse algunas lluvias aunque de montos escasos.
Las voluminosas precipitaciones de la semana pasada en la provincia de Buenos Aires no tuvieron su correlato en el territorio entrerriano en donde los registros pluviales fueron magros.
El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber) explicó que si bien la disponibilidad de humedad en la atmósfera baja y media era satisfactoria, la circulación de aire dominante en el centro-norte del país impidió que el sistema frontal que se ubicaba en Buenos Aires recorriera la Mesopotamia con la actividad que era razonable esperar.
“Esta perturbación fue desviada hacia el este, afectando marginalmente al sur de la provincia, donde algunos registros lograron trepar hasta los 10 milímetros y en escala reducida, superarlo. Es decir, las lluvias fueron decepcionantes dado que en la mayor parte del territorio entrerriano los registros fueron modestos o nulos”, agrega el último informe sobre el clima y el estado de las reservas del Siber, dado a conocer ayer.
Esta situación pluvial se proyecta negativamente desde abril y en general las reservas con las que cuenta la provincia son el resultante de las mejores precipitaciones de marzo. “Hay que reconocer que al menos el tránsito de abril y lo que va de mayo ha tenido jornadas húmedas que ayudaron a morigerar el retroceso de las reservas”, añade el reporte.
Luego de la irrupción de aire polar de finales de abril, las condiciones ambientales han derivado en una situación donde predominan las temperaturas por encima de los valores normales. También los niveles de humedad son altos y se ven facilitadas las neblinas matinales. “Evidentemente la falta de precipitaciones se vincula a deficiencias dinámicas que no permiten condensar en forma eficiente la humedad disponible en la atmósfera, no al menos como para provocar lluvias de registros satisfactorios. Si bien las condiciones se vuelven inestables en las próximas horas, no somos demasiado optimistas en cuanto a que lleguen lluvias destacadas”, sostiene el informe.
Las reservas. Ante este escenario, las reservas han venido retrocediendo en forma continua, copiando el paso de las precipitaciones de los últimos 45 días. “Gran parte de la provincia, salvo algunas zonas del norte, recibieron en abril precipitaciones muy escasas”, recuerda el Siber, y remarca que “la situación no es crítica por diversas razones: coberturas con escaso consumo, ambiente húmedo, retroceso de la radiación. Es decir, ante la ausencia de factores que potencian el consumo, se ve disimulado el deterioro de las reservas, más si se tiene en cuenta un manejo adecuado de la humedad que queda después de la cosecha. Dentro de este contexto, son las pasturas las que más sufren y eventualmente se vuelve complejo comenzar en fecha las siembras de trigo”.
“Actualmente la condición de reserva entre regular y escasa es una situación que, al compararla con la disponibilidad de humedad normal para la época califica como muy por debajo de lo normal. O sea a esta altura del año la provincia debería contar al menos con un nivel de humedad adecuado”, señala el Siber.
Si se valida el pronóstico que perfila un nuevo evento con lluvias modestas o nulas, agrega, “estaremos prácticamente definiendo la performance pluvial de mayo y concluyendo un bimestre muy deficitario. De concretarse esta situación, la siembra de granos finos deberá trasladarse a junio, donde deberían llegar al menos unos 50 milímetros distribuidos en forma homogénea y generalizada, o al menos sobre la zona triguera principal del sudoeste”.
Fuente: El Diario
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