Con el correr del tiempo, la miel argentina se supo ganar un gran reconocimiento en el ámbito internacional. Es que los consumidores, básicamente, de Estados Unidos y Europa, están muy atentos a la calidad y al valor diferencial que ofrecen los productores de nuestro país.
Los compradores del exterior "son muy estrictos con respecto a los residuos que puedan encontrarse en la miel y aquí es donde adquiere importancia la apicultura orgánica que no permite la utilización de químicos sintéticos". Por un lado, "se presta atención a que la miel sea limpia y a que los productores no apliquen ningún químico"; por el otro, "se hace mayor hincapié en el color blanco de la miel que prevalece en la Argentina", señaló Rüdiger Kirsh luego de disertar en el seminario Calidad y mercados para la miel orgánica que se realizó en la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe (Cacesfe).
En Argentina, hay cuatro empresas que están habilitadas internacionalmente para certificar productos orgánicos. Durante 2003, Food Safety SA firmó un convenio con la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe y, desde ese momento hasta ahora, trabaja con productores de nuestra provincia y de la zona de islas para otorgarles la certificación correspondiente.
Cuando se empezó con esta actividad conjunta (en 2003), "había muy pocas colmenas de miel orgánica certificadas en Santa Fe". Sin embargo, a partir del año pasado, "nuestra provincia ha adquirido el primer lugar por la cantidad de colmenas que están bajo seguimiento orgánico (algunas de éstas ya cuentan con la certificación correspondiente) si se compara con lo que sucede en el resto del país. Hoy, hay 8.136 colmenas que están bajo seguimiento", comentó Diego Díaz, del área comercial de la Cámara de Cacesfe, en base a la información suministrada por las certificadoras al Senasa.
Este crecimiento se debe, básicamente, a que "desde 2003 hasta la fecha, se incorporaron 10 apicultores que trabajan en, aproximadamente, 4.000 colmenas que están bajo seguimiento".
Para que un productor adquiera la certificación de su producción, "las colmenas deben tener un seguimiento durante dos años". Aunque, "si el apicultor logra cumplir con determinados requerimientos que exige la norma, a los 12 meses está en condiciones de pedir la reducción de ese período (dos años)", resaltó Federico Arenaza, representante de Food Safety SA.
Muy exigentes
Los requerimientos que se deben cumplir para ingresar al mercado externo son muy rigurosos. "No deben utilizarse sustancias sintéticas en todo el proceso de producción apícola que incluye desde el tratamiento de las abejas, la estructura de la colmena hasta el lugar donde se ubican las colmenas -deben estar a 3 kilómetros de las superficies ocupadas con cultivos convencionales, donde se utilizan agroquímicos-".
En este contexto, "Argentina está entre los primeros países productores de miel orgánica en cuanto al volumen que produce; más allá de que Brasil e India son mucho más grandes".
A pesar de esto, nuestro país "se enfrenta a un problema puntual: existe poca producción y, por este motivo, se producen fluctuaciones en los precios". Esta situación provoca cierta incertidumbre entre los importadores que "no pueden planificar correctamente los contratos con los envasadores y a su vez no logran hacer una planificación de precios con los supermercados", advirtió Kirsh.
Mucha dedicación
Más allá de los beneficios que tiene el consumo y la producción de miel orgánica, "no es fácil llevar adelante este tipo de actividad. El apicultor tiene que dedicarle mucho tiempo a la colmena y son varios los trámites que deben realizar".
A la vez, se ven obligados a programar muy bien los tratamientos contra las distintas enfermedades que se puedan presentar porque tienen que utilizar aceites naturales, lo cual, "no resulta fácil".
En Santa Fe, cada colmena produce, aproximadamente, entre 35 y 40 kilos; más allá de que todo depende de cómo evoluciona cada cosecha en particular. La mayor parte de la producción se exporta y una mínima porción se vende en el mercado interno.
Por lo general, "los productos orgánicos tienen un precio diferencial que, muchas veces, el consumidor local no lo valora porque da mayor prioridad a los alimentos que son más baratos y deja de lado aquellos que son más saludables", resaltó Díaz.
Fuerte apoyo
El titular de la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe (Cacesfe), Daniel Oblán, resaltó que "nuestra provincia es precursora en el desarrollo de la miel orgánica y gracias a la participación del Eurocentro de Mendoza y del Eurocentro de Santa Fe se pudo contar con la presencia de un experto alemán (Rüdiger Kirsh) en este seminario.
Además, por medio de las distintas acciones realizadas entre actores públicos y privadas, "se logró impulsar esta actividad que cuenta con un valor agregado en nuestra región", resaltó Oblán.
Fuente: El Litoral
Ivana Zilli