La crisis energética muestra su peor cara. Milkaut, una empresa que cuenta con 1100 trabajadores, tiene un doble riesgo: la suspensión del personal y desperdiciar la lecha que ingresa diariamente, ya que los silos de abastecimiento están al tope.
La firma santafesina confirmó que "tuvieron que reprogramar la producción" y que por el momento se está dando prioridad a los productos que demandan menos energía, como por ejemplo leche larga vida.
Por otra parte, no consiguen fuentes alternativas para activar algunos procesos. La empresa trabaja con un producto perecedero que debe procesarse con celeridad y para eso se emplean calderas y hornos que funcionan a gas, en especial para la deshidratación de la leche en polvo.
Desde el departamento de prensa, confirmaron que ayer se terminó el fuel oil que habían conseguido y "hasta el miércoles de la semana que viene no llega más combustible".