Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
El cruce Actualidad

No cesa la puja del Gobierno y la Rural

En su primera reacción pública, el secretario de Agricultura cuestionó duramente el discurso de Miguens, que ratificó sus palabras.
07/08/2007 00:00 hs

En su primera declaración pública después que el sábado pasado se retiró del palco oficial en pleno acto inaugural de la Exposición Rural, el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, cuestionó severamente el discurso del presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens.

El dirigente agropecuario ratificó sus dichos, pero no ocultó su preocupación por que ese distanciamiento termine convirtiéndose en ruptura, ni descartó comunicarse con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

"Las cosas se van a encaminar como siempre; vamos a recuperar el diálogo; seguiremos trabajando", dijo Fernández por la mañana. Tal vez por eso, Miguens ahora no descarta llamar a Fernández en los próximos días.

No obstante, Urquiza, en referencia a la marcha del diálogo con las entidades rurales, expresó a LA NACION: "El discurso de Miguens me pareció malo; hubo mucha politización. Nos han complicado mucho esas palabras". Sin embargo, sostuvo que el Gobierno seguirá trabajando en favor del campo.

Al ser interrogado sobre si la única entidad con la que el Gobierno mantendrá contacto fluido será Coninagro, ya que Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) apoya a la SRA y Federación Agraria Argentina (FAA) organizó una marcha de campesinos y aborígenes en Plaza de Mayo contra la extranjerización de la tierra, Urquiza se limitó a responder: "Sí, puede ser, pero también hay muchas entidades intermedias".

Potenciales silbidos

Aunque no se retracta, Miguens explica una y otra vez el sentido de las palabras que leyó el sábado, mientras que no sale de su asombro por la trascendencia de su discurso. No lo confiesa del todo, pero sospecha que, tal vez, sin todos esos condicionantes, hubiese convenido reconocer algunos logros más de la gestión del secretario de Agricultura, con el que no ha vuelto a hablar desde el acto inaugural de la muestra. Sabe que ese día, tanto como ahora, no estaba el horno para bollos y un reconocimiento desmedido al Gobierno le hubiera significado exponerse él a los potenciales silbidos.

El dirigente insiste: "El tema que había que tocar era la ganadería, porque ése es el reclamo principal. La gente me decía y me dice: «Miguens apoye la ganadería; estamos corriendo peligro de perder nuestros stocks». Y del control de precios hablamos todos los días; quizá molestó la referencia a la inflación. En cuanto al tema del proceso electoral, se tomó como que era una definición político-partidaria. Pero eso es totalmente equivocado: la Rural es apolítica. Nosotros queremos que en todas las plataformas partidarias el sector tenga el espacio que se merece. En el palco había figuras políticas de la oposición en los lugares que los funcionarios invitados dejaron vacantes".

Ahora, el mayor temor del presidente de la SRA es que se corte el diálogo con el Gobierno, que había fructificado, entre otras cosas, en la normalización del Mercado de Liniers y la ampliación del régimen de compensaciones. "Espero que esto no signifique una ruptura de la posibilidad de encontrar soluciones para nuestra actividad", dijo Miguens a LA NACION.

Es más: cada vez que piensa en la posibilidad de una ruptura definitiva, mueve la cabeza en señal de contrariedad. "La reunión con el ministro de Economía [Miguel Peirano], anterior a la Rural, había sido muy buena, y habíamos quedado en encontrarnos cuando la exposición terminara", recuerda.

Molestia de Agricultura

"Me parecieron de muy mal gusto los carteles", dijo Urquiza, en referencia a uno que aludía a Cristina Fernández de Kirchner y que decía: "Pingüina, si llegás a ser presidenta, vas a tener parir terneros para darle de comer carne al pueblo". El funcionario confirmó la versión que dio Miguens respecto del momento en el que decidió no pronunciar su discurso. "Se lo dijimos el sábado a la mañana, cuando advertimos que había un clima hostil", expresó, y admitió que recibió "algunas llamadas" durante el discurso de Miguens, pero no precisó de quiénes.

Urquiza lamentó lo que consideró "falta de reconocimiento" al diálogo que mantuvo la SRA y el resto de las entidades rurales con el jefe de Gabinete y con las gestiones de la Secretaría de Agricultura para normalizar el Mercado de Hacienda de Liniers y el mercado del trigo. "No hablo de una mención hacia mí, sino a la Secretaría de Agricultura", sostuvo.

Por último, negó algunas versiones que circularon ayer sobre una supuesta renuncia y expresó que recibió el respaldo del presidente Néstor Kirchner, de Fernández y de Peirano.

Fuente: La Nación

Teclas de acceso