La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) se declaró "en estado de alerta ante la creciente presión impositiva que esta padeciendo el sector productivo", pero dijo que "no es inminente" la decisión de ir a un paro ganadero.
Durante la semana desde Carbap se había especulado con la posibilidad de frenar los envíos de ganado al Mercado de Hacienda de Liniers luego de que el Gobierno nacional ratificó la vigencia de las retenciones a las exportaciones (incluso amenazó con subirlas) y de que el Gobierno bonaerense hizo lo propio con los aumentos del Impuesto Inmobiliario Rural.
Este jueves, la Mesa Ejecutiva de la entidad se reunió en Buenos Aires para evaluar la situación y se decidió bajar el tono del enfrentamiento. La posibilidad de ir a un paro ganadero "no es inminente", informó por radio Continental la vicepresidente de Carbap, Analía Quiroga.
La dirigente quedó en medio de una polémica por un "exabrupto" -tal cual lo definió- que la llevó a decir que el presidente Néstor Kirchner "no tenía materia gris", en respuesta a las palabras del mandatario.
"A algunos sectores del campo, como la Sociedad Rural o Carbap les va bien, exportan más que nunca, lograron salir del encierro de años, pero no hay que ser avaros", dijo Kirchner luego de que la SRA y Confederaciones Rurales (entidad a la cual pertenece Carbap) dejaron las negociaciones para congelar por un año el precio de la carne.
Nuevos reclamos
En tanto, en la reunión de dirigentes, Carbap decidió volver a convocar al diálogo pero igualmente salió a defender que "los productores no son formadores de precios. De enero de 2005 a enero de 2006 el índice de novillo de Liniers subió un 16 por ciento mientras que el precio al mostrador se incrementó en casi un 100 por ciento", aseveró la entidad en un comunicado de prensa.
La entidad que preside Javier Jayo Ordoqui criticó al Gobierno por "no haber aplicado oportunamente el Plan Ganadero Nacional", que hubiera permitido aumentar la oferta de carne vacuna, en un contexto en el cual la demanda interna de carne aumentó fuertemente.
En tanto, Carbap mantuvo su línea crítica: "Ahora parece haberle llegado el turno a la ganadería, con amenazas constantes al sector con la suba de las retenciones ¿Es acaso la solución al problema un aumento de las retenciones a las exportaciones de carnes, o es necesario planificar, desarrollar y ejecutar un Plan Ganadero Nacional?", planteó.
Con estos argumentos, la organización reclamó "reimplantar los reintegros a las exportaciones y retrotraer las retenciones a las exportaciones de carne al 5 por ciento; derogar la resolución del límite de peso de faena y volver al régimen de IVA anual".
"Por todas estas razones apelamos al diálogo entre los actores de la cadena de la carne y el Estado Nacional, como método razonable para encontrar el camino que permita el bienestar de todo el pueblo argentino" concluyó el comunicado.