El paulatino avance de la trilla del maíz nuevo, con rindes 20,7 por ciento inferiores en relación con el ciclo previo, evidencian el deterioro que tuvieron los cultivos durante la etapa de floración, cuando la cosecha se ubica en 11,1 por ciento de la superficie nacional sembrada en esta campaña.
La interrupciones en la zafra fueron provocadas por lluvias y tormentas, por lo cual la cosecha, al 11 de este mes, alcanzaba ese guarismo en la producción de grano comercial.
El rinde promedio de las 246 mil hectáreas recolectadas hasta la fecha de referencia alcanzó a 5,86 toneladas por hectárea y dejó un volumen de recolección de 1,44 millones de toneladas, según se desprende del reporte difundido por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El daño también se refleja en la amplia dispersión que muestran los rindes de los lotes trillados y, en la zona líder del este de Córdoba, centro sur de Santa Fe, oeste de Entre Ríos y norte de Buenos Aires, la superficie recolectada asciende al 23,2 por ciento con productividad media de 6,26 toneladas por hectáreas, cuando el año pasado ese guarismo trepó a 9,5 toneladas por hectárea.
Si bien gran parte del área levantada corresponde al oeste de Entre Ríos, los lotes iniciales trillados en el este de Córdoba muestran rindes de entre seis y siete toneladas por hectárea, al igual que los del centro sur de Santa Fe.
No obstante, los reportes indican que se cosechan también lotes puntuales con rindes de hasta nueve y 11 toneladas por hectárea, en especial en el extremo sur santafesino y en el norte de Buenos Aires, mientras que en el nordeste bonaerense, las productividades continúan siendo bajas. El reporte privado destaca que, en general, en la zona líder habría una tendencia hacia rindes algo más elevados que los inicialmente supuestos, aunque inferiores a los de la campaña anterior.
En el nordeste de Córdoba, escasos lotes tempranos quedaron en pie luego de que muchos de ellos se destinaran a la alimentación animal; en el noroeste, la situación de los cultivos es mejor y en la zona central de esta provincia comenzó la cosecha de los cultivos tempranos, con valores extremos entre las tres y nueve toneladas por hectárea. De todos modos, los volúmenes de grano seco en estas regiones serán sensiblemente menores a los muy buenos de la campaña agrícola anterior, precisa el informe privado. Entre tanto, la producción maicera estimada a nivel nacional se mantiene en 14 millones de toneladas, 6,8 millones menos que la obtenida en la temporada anterior, de acuerdo al relevamiento difundido por la entidad cerealera.