Tras el fugaz anuncio de ayer en conferencia de prensa, el Gobierno oficializó hoy el plan Energía Total, que, en medio de la crisis energética que vive el país, prevé subsidiar a petroleras para que vendan gasoil barato a la industria.
El objetivo principal del plan, formalizado a través de la publicación de la resolución 459/07 en el Boletín Oficial, es que las fábricas e industrias usen combustible líquido y no gas para generar electricidad. De esta manera, esa energía sobrante irá a paliar el faltante en el sistema.
"Que es necesario maximizar la utilización de los distintos componentes que conforman la matriz energética argentina, con el fin de garantizar su adecuada alternancia, contribuyendo de esta manera con la continuidad del crecimiento del país y sus industrias", señala la norma publicada hoy.
El programa oficial, que costará al Estado 930 millones de pesos, fue anunciado ayer tras una reunión en la Casa Rosada en la que participaron el presidente Néstor Kirchner; su esposa, Cristina Fernández; el ministro de Planificación, Julio De Vido, y representantes de Repsol YPF, Petrobras y Esso.
"Que a los fines indicados, se propicia la creación de un programa mediante el cual se incentiva la sustitución del consumo de gas natural y/o energía eléctrica por red, por el uso de combustibles alternativos (fueloil, gasoil, otros) para las diferentes actividades productivas, y/o para la autogeneración eléctrica en aquellas empresas que posean equipamiento disponible a fines de dicha sustitución", explica uno de los considerandos de las resolución oficial.
La norma prevé, además, que los objetivos del programa serán perseguidos con partidas presupuestarias correspondientes al Ministerio de Planificación que dirige De Vido, que, en los últimos tiempos, fue beneficiado con importantes reasignaciones presupuestarias gracias a las facultades especiales que detenta el jefe de Gabinete.
La puja interna. La unidad ejecutora del programa será la subsecretaría de de Coordinación y Control de Gestión, que dirige Roberto Baratta, el encargado en los últimos tiempos de llamar a las empresas para que bajaran su consumo, y hombre cercano a De Vido y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
En la puja por el manejo de la crisis energética dentro del Gobierno surgieron dos bandos fuertemente diferenciados. Uno congrega a De Vido, Baratta y Moreno (que tendrán a cargo la implementación de este programa). El otro, en tanto, suma al secretario de Energía, Daniel Cameron y al subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar.
Para confirmar la hipótesis de quién se quedará con la implementación de este plan, la norma estima en sus considerandos: "Que, asimismo, corresponde hacer saber del dictado de esta medida a la secretaría de Comercio Interior, dependiente del Ministerio de Economía y Producción, en atención a la temática involucrada".