El picudo rojo de las palmeras ingresó a la provincia y ya acecha desde Gualeguaychú. La plaga es letal y termina con la vida de tales plantas, que particularmente en Entre Ríos, son un emblema cultural, además de fuente de empleo para personas que viven de sus frutos.
Pablo Aceñolaza es una autoridad para abordar el tema; por lo que sabe y también por el rol institucional que desempeña: el experto es docente, investigador y director de Ordenamiento Territorial de Áreas Protegidas de la provincia. Desde todas esas facetas sacó algo para aportar en el diálogo con Campo en Acción, a través del aire de LT 14, Radio Nacional General Urquiza.
-¿Por qué es importante combatir al picudo rojo; cuál es el daño real que puede ocasionar en la región?
-En el mundo, las poblaciones de animales y de plantas se mueven: por más que uno diga ésta plaga es asiática, africana o americana; se mueven igual. Hoy en día, el vector que mueve todo es el hombre, trayendo y llevando cosas. Entre ellas, trajeron este escarabajo asiático, que se expandido sobre parte de África y Europa y llegó hacia el 2020 a Uruguay. Ataca a las palmeras y las termina eliminando, ya que tienen un eje de crecimiento donde la larva del escarabajo produce túneles dentro de la palmera hasta que llega a la yema apical y la mata. A partir de ese momento, no tiene otra posibilidad de seguir creciendo. Entonces, cuando uno ve a la palmera exhibir los primeros síntomas, por lo general ya es irrecuperable. Es una plaga exótica que elimina las palmeras, y tiene acá en nuestra zona un primo hermano digamos, que es el picudo negro. Este hace lo mismo, pero sucedía con menos intensidad, evolucionando en la zona pero con sus controladores naturales. Lamentablemente, el picudo rojo viene con énfasis y fuerza; lamentablemente tal como decía recién llegó para quedarse.
-¿De qué manera se lo enfrenta a este escarabajo?
-Hay medidas que son del tipo preventivas, y otras que ya son efectivas al momento de que está la invasión instalada. Hasta el momento, veníamos trabajando con diversas instituciones tanto a nivel provincial como nacional: INTA, SENASA principalmente como la autoridad de aplicación nacional, en todo lo que es sanidad vegetal. En el caso de la Provincia, trabajamos desde dos secretarías del Ministerio de Desarrollo Económico: la de Ambiente que es en donde estamos nosotros, y que intervenimos porque tenemos una palmera; que es la Palma Yatay declarada monumento natural. Es nuestro emblema si se quiere decir turístico y atractivo de la provincia. También suman desde la Secretaría de Agricultura, que interviene en todos los recursos naturales de la provincia, y en lo que hace a la aplicación de fitosanitarios. Entonces, lo primero es evitar que llegue, si esto ocurre lo siguiente es evitar que se propague.
-¿Que se hace al identificar una palmera atacada por el picudo rojo?
-La semana pasada se detectó en una estancia muy cercana a Colonia Elía. En ese caso, se procede con el apeo de la palmera, el trozado y la aplicación de un protocolo que incluye productos químicos; hay que liquidar la palmera enterrándola.
-¿La palmera yatay, la principal especie que tiene el Parque Nacional El Palmar, es atractiva para el picudo rojo o le gustan otras variedades?
-Por suerte, podemos decir que su predilecta es una variedad que se llama Palma de Canarias, que también es exótica, pero muy frecuente en todo el país, sobre todo en el centro norte, donde más se la utilizó como ornamento público. Cuando uno ve acá en Paraná las palmeras que están enfrente a la Catedral, son palmas de Canarias. También en muchas plazas que uno visita, generalmente hay palmas de Canarias.
-¿Cuál es tu pronóstico?
-La Palma de Canarias va a sufrirlo muchísimo. Vamos a tener que seguir trabajando mucho con los municipios controlando los ejemplares infectados para evitar que esos se hagan de semilla. Yo tengo la esperanza de que, sobre palmeras Butiá y Yatay, tenga un grado de invasividad muchísimo menor. Esto es lo que se viene viendo en Uruguay: no es tan agresivo en dichas especies.
-¿Tiene esta plaga algún ambiente predisponente que le beneficie, digamos, y que se pueda controlar?
-El insecto tiene su ciclo de vida en la palmera. Una vez que el adulto pone huevos sobre las bases de las hojas, estos se transforman en larvas que van ingresando adentro. En el invierno, generalmente tienen menor actividad, entonces la tasa de movilidad que tienen estos insectos es menor. En el verano incrementa, pero si uno quisiera trazar un mapa, tendríamos que hablar del mapa de distribución de las palmeras; que funcionaría como mapa de distribución potencial del picudo en la Argentina.
-¿Qué es lo que tenemos que ver para darnos cuenta si una palmera está o no atacada por el picudo?
-Con lo que yo les comento, de ahora en más van a empezar a ver una cantidad de palmeras muertas. Antes uno no le ponía el ojo y ahora las van a ver, lo afirmo ya que incluso nos pasó a nosotros también. El primer síntoma que tienen las palmeras es el amarillentamiento de las hojas. También se tumban hacia abajo, entonces quedan con una forma de paraguas; y posteriormente las hojas terminan cayéndose. Ese es el síntoma clásico, y es un proceso que puede durar varios meses e incluso hasta un año, debido a lo que dura el transcurso de los ciclos del picudo dentro de la palmera.
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