El presidente del frigorífico Swift y del consorcio de exportadores ABC, Carlos Oliva Funes, pidió al gobierno una compensación para aumentar la oferta al mercado interno, donde los precios son inferiores a los de exportación. "Va a haber que establecer un precio más bajo de algunos cortes, pero también un subsidio por no exportar", indicó Oliva Funes, quien advirtió que "al seguir con retenciones del 15 por ciento, y sin contar con los reintegros del 5 por ciento, la oferta continuará siendo baja". En ese sentido, el empresario destacó que "los frigoríficos están actualmente de vacaciones o trabajando a media máquina". Consideró que si no hay una respuesta del gobierno, "el precio de la hacienda se va a tener que adaptar a la exportación". En este marco, la Cámara de Supermercados de Rosario presentó al intendente Miguel Lifschitz una lista de productos que conformarán la denominada "canasta social", que tendrá un considerable descuento. El presidente de la Cámara, Roberto Lázzaro, precisó que "a partir del sábado, los clientes podrán ver los descuentos en las góndolas". "Nosotros no somos formadores de precios, y los minoristas tenemos que poner la cara todos los días", indicó por su parte el titular del Centro Unión Almacenero, Juan Milito, quien advirtió que van a "exigir a los proveedores el mismo acuerdo. Si esto no se logra, haremos un boicot de sus productos". En tanto, el titular de la Unión de Usuarios y Consumidores, Américo García, advirtió que los acuerdos para la rebaja de precios en el producto final es una "medida transitoria, que no ataca el fondo de la inflación" y advirtió que se debe trabajar sobre los mercados "concentrados". El representante de consumidores puntualizó que en algunos segmentos, como la cerveza, donde una sola empresa controla el 80 por ciento del mercado, y los lácteos, donde tres empresas controlan entre el 54 y el 66 por ciento del consumo "se registraron aumentos de más del 15 por ciento". Por su lado, el presidente de la Federación Económica de Buenos Aires (Feba), Raúl Lamacchia, señaló que el aumento de los productos al consumidor no está vinculado con la comercialización de productos, y reclamó que se controle a "los formadores de precios" que desencadenan el incremento. Lamacchia consideró que, en un proceso de expansión económica "es lógico que haya una fuerte presión de la demanda. Y con la industria en su nivel tope, sin capacidad ociosa, si no se aumenta la oferta de bienes, la presión de la demanda actúa sobre los precios". "El problema no es de los supermercados ni de los comerciantes, sino de los formadores de precios. El carnicero no es el que aumenta la carne, sino que se produce en el Mercado de Liniers, por falta de oferta, porque aumenta la exportación, o porque no lleva el ganado en pie que se debe llevar", indicó. Para la Fundación Estado, Trabajo y Producción (FETYP) el aumento de precios no responde a un exceso de demanda agregada, máxime cuando el 38,5 por ciento de la población está por debajo de la línea de pobreza, y el desempleo, incluidos los planes sociales, alcanza al 11,1, con un promedio salarial que se encuentra por debajo de los 825 pesos mensuales. La FETYP indicó que existen sectores con un alto nivel de ingreso, pero cuya capacidad de demanda no es la causa del incremento de los llamados bienes salario, ya que representan solamente el 20 por ciento.