"Esta situación es consecuencia directa de la falta de ordenamiento y legislación que rijan a la cadena lechera en Argentina", aseguró el dirigente de Federación Agraria Guillermo Giannasi.
Luego de unos meses, principalmente en el primer semestre del año, en que los precios de la leche se habían recompuesto y llegado a 1,30 pesos para los establecimientos más grandes, en estos momentos la industria bajó el monto que pagaba al productor y amenazaba con reducirlo aún más.
Por el repunte de la actividad se había podido detener el cierre de los tambos que se estaba produciendo por la baja rentabilidad y ahora, pese a que internacionalmente la tonelada e leche en polvo vale más de 3.500 dólares e internamente los lácteos tienen un buen precio estable, los industriales redujeron entre 8 y 12 centavos el importe que pagan a los tamberos.
"Esta situación es consecuencia directa de la falta de ordenamiento y legislación que rijan a la cadena lechera en Argentina", aseguró el dirigente de Federación Agraria Guillermo Giannasi.
La lechería es una actividad que requiere previsibilidad y certezas y "no puede estar sometida a la disposición de los industriales o de un sector de la comercialización que obtiene grandes ganancias, en desmedro de los 10 mil productores y los millones de consumidores", indicó el dirigente rural.
En Argentina se producen unos 10 mil millones de litros al año, aunque con menos productores por la concentración que se viene dando en el sector ante la pérdida de rentabilidad. En este marco, desde la FAA no encuentran argumentos valederos para la determinación de la industria que no tiene que ver con un excedente en el stock disponible, ni con caídas en las ventas o bajas en los precios internacionales.
Ley de lechería
Durante el 98º congreso nacional de Federación Agraria fue declarado el sector lechero en estado de alerta y movilización "con el objetivo de llevar a cabo las acciones que correspondan y defender a los pequeños y medianos productores lecheros del país", explicó Giannasi.
Los ruralistas insisten en la necesidad de tener una ley de lechería que brinde un horizonte distinto a los tamberos argentinos. Al respecto Guillermo Giannasi recordó que "desde hace años la FAA coincide en que el Estado no debe estar ausente" pero aunque abogó por la intervención estatal aclaró que "tiene que ser una intervención virtuosa, que permita apuntalar y crecer, y no la arbitrariedad distorsiva que es lo que se sufrió hasta el momento de parte de la Oncca y la Secretaría de Comercio Interior".
Fuente: Cadena 3
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