"Si no se toman medidas efectivas, podemos retroceder diez años", dijo Rodolfo Rossi, presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja), al referirse a la resistencia al glifosato que el sorgo de alepo estaría manifestando, principalmente, en la región norte de nuestro país.
El problema, si se extiende y masifica, pondría en jaque a la competitividad de la agricultura argentina, que tiene a la soja como una protagonista central de la ecuación económica de los productores locales.
Al respecto, Rossi consideró que el taller que se realizará en la semana entrante, entre miércoles y viernes, en la Capital Federal, será fundamental para dimensionar con exactitud la magnitud de la novedad y de acciones que debieran instrumentarse con celeridad. Aquí participarán representantes del sector público y del ámbito privado.
El titular de Acsoja estuvo en Córdoba y participó de una sesión de la regional de esta entidad, que tiene sede en la Bolsa de Cereales de Córdoba. Uno de los temas abordados fue precisamente el apuntado. La resistencia al glifosato se detectó en campos de productores de Salta. En algunos otros puntos del país se advirtieron manifestaciones similares, pero, podrían ser atribuidas a otras causas.
Luego, Rossi asignó especial valor a las conclusiones de la auditoría encargada a dos expertos extranjeros que serán presentadas la semana que viene.
"Hoy es prioritario que esclarezcamos esta cuestión, porque según sea su verdadera dimensión puede atacar directamente a la competitividad de la agricultura argentina", juzgó Rossi.
Del análisis que se realice, se definirán las estrategias que se desplegarán, tanto para la campaña en cierre como para el mediano plazo. A la vez que opinó que el Senasa ha actuado adecuadamente hasta el momento.