La medida de fuerza comenzó ayer y se extenderá por 24 horas más, y representa la continuidad de un plan de lucha sectorial para recomponer el valor de la materia prima y cumple esta etapa impidiendo la salida de productos de dos plantas de Villa Nueva y otras ubicadas en Villa María, Tío Pujio y Canals.
Los tamberos reclaman una recomposición del precio de la leche que entregan, elevando de 48 a 60 centavos el valor del litro del producto puesto en tranquera de los establecimientos.
"Estas acciones están dentro de las medidas que habíamos anunciado, dijimos que si no obteníamos respuestas por parte de la industria iban a ir de menor a mayor, y las estamos llevando a cabo", señaló Lorenzo Bruera, vicepresidente de la Cámara de Productores Lecheros de Córdoba (Caprolec).
El bloqueo viene afectando las plantas de la multinacional Vitalus (ex planta Nº 1 de Nestlé) y DPA (ex planta Nº 2 de la misma empresa) en Villa Nueva, de acuerdo con un relevamiento realizado por esta agencia en la zona de conflicto.
Además, la protesta se extendió a las plantas de Noal, en Villa María; de Saputo, en Tío Pujio; y La Serenísima, en Canals, y a dos establecimientos de la provincia de Santa Fe, donde se localiza la principal cuenca lechera de Sudamérica.