Desde la Cámara Argentina de Productores y Exportadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), vemos con preocupación el bloqueo que un grupo de activistas politizados está realizando sobre los accesos de una planta procesadora de semilla de maíz, perteneciente a la empresa Monsanto y ubicada en la localidad de Malvinas Argentinas, Córdoba. El mismo lleva ya 18 días, y está perjudicando a más de 200 trabajadores argentinos que se ven imposibilitados de trabajar, al tiempo que pone en riesgo una posibilidad de aumentar la producción agrícola de la región y del país.
Acompañamos todas las formas pacificas y democráticas de manifestarse, pero en este caso se están extremando medidas que terminan violando los derechos de los trabajadores, de la empresa, y de la comunidad en su conjunto.
Desde CAPECO adherimos al Plan Estratégico Agroalimentario (PEA) que elaboró este gobierno en el que se plantea que la Argentina puede llegar a producir 160 millones de toneladas al 2020. Entendemos que para lograr estos valores, nuestro país deberá incrementar significativamente su producción de maíz. En este sentido, contar con una planta procesadora y acondicionadora de semillas de maíz de ultima generación, que promete dotar a nuestro país con la tecnología de punta y un establecimiento modelo que sería el más importante de América Latina, es estratégico para la Argentina.
Por lo expuesto, solicitamos a los activistas que están realizando el bloqueo que depongan su actitud; y a las autoridades competentes que tomen las medidas necesarias para que se pueda retomar la construcción de la planta en forma pacífica, y los trabajadores puedan retomar sus funciones.
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