Si bien recién arrancan las primeras conversaciones de cara a la próxima campaña, operadores inmobiliarios y productores hablan de una suba de alrededor del 10% en el precio de los arrendamientos, hasta ubicarse entre 15 y 17 quintales por hectárea.
El efecto del fenómeno climático sí se hace notar, aseguran, en una mayor selectividad de los arrendatarios sobre la calidad de los suelos.
Según Juan Carlos Furigo, de la inmobiliaria con el mismo nombre, un tema que será puesto en el tapete en esta campaña será la calidad de los campos. "Influirá mucho en los precios si tiene caminos cerca o cómo están las napas", dijo. A pesar de las pérdidas registradas por los excesos hídricos, el "campo no tuvo un mal año ya que tuvo buenos precios y buenos rendimientos durante el ciclo productivo", por lo cual la tendencia de los arrendamientos será alcista.
Tendencias
"Estamos empezando a hablar pero daría la sensación que con los precios la perspectiva es a la suba en de alrededor de un 10%", explicó Marco Rodrigué, productor de la zona de Inriville, localidad de la provincia de Córdoba.
El productor agregó: "Las condiciones son iguales, lo que está haciendo el arrendatario es renovar lo que tenía y si puede ganar alguna tierra en zonas marginales". El empresario observó, en cuanto a los costos de la campaña, que "hay valores que se incrementaron en una forma desproporcionada, como los fertilizantes, que subieron alrededor de un 30%, y los herbicidas, un 15%.".
Miguel García Fuentes, productor del sur de Santa Fe, sumó a estos costos la suba de los fletes estimado en el orden del 40% y de insumos como el fósforo, que pasó a valer de 360 dólares a 510 dólares la tonelada.
Esto golpea sobre todo en los arrendatarios. "Hay que negociar, compartir los riesgos con los dueños de los campos, hacer contratos a largo plazo, la tendencia es hacer acuerdos con rotación asegurados y hacer ajustes consensuados", indicó.
Furigo, por su parte, observó que los nuevos contratos tienen "la obligación de rotar con maíz, la nueva estrella de la temporada por sus buenos precios y también buenos rendimientos". Los valores, dijo, oscilan entre 15 a 17 quintales por hectárea en Santa Fe, Córdoba y Norte de Buenos Aires, "dependiendo de la distancia a puerto".
Compraventa
En cuanto a la compraventa de campos, según Furigo, perdió su dinamismo. En la zona núcleo los valores son muy altos y las ventas son sólo en fracciones linderas. La mayor oferta es de zonas marginales. "Los valores se han estabilizado en Santa Fe, subiendo en otras provincias como Formosa, Salta, Entre Ríos, San Luis", dijo, y detalló: "Los campos ganaderos subieron más que los agrícolas", anticipó Furigo.
Fuente: La Capital