Dow AgroSciences recibió la primera aprobación federal del Gobierno de Estados Unidos para una vacuna fabricada en plantas. Se trata de una vacuna desarrollada en células de tabaco modificadas genéticamente y que se multiplican en un fermentador de acero. Las células producen antígenos que sirven como vacuna contra la enfermedad de Newcastle, una infección viral contagiosa y fatal que afecta a todas las especies de aves.
En lugar de hacer la vacuna en huevos de gallina o células de mamífero, que pueden acarrear enfermedades, el nuevo proceso usa sólo fragmentos del virus para hacer la vacuna en un sistema (células vegetales) libre de patógenos. La vacuna, además, no requiere almacenamiento en frío. Dow tiene otros productos comerciales de este tipo en desarrollo, todos ellos destinados a animales. Se espera que el primero llegue al mercado antes de 2009.