Este ganado requiere continuamente de una alimentación muy rica en nutrientes y balanceada, sin que los ingredientes varíen bruscamente para evitar alteraciones metabólicas.
Son fundamentales los concentrados proteicos -semilla de algodón o poroto de soja- especialmente durante el verano, porque contribuyen a combatir el estrés térmico que genera problemas productivos y reproductivos. Por otra parte, la semilla de algodón, a diferencia del grano de soja, presenta problemas de almacenamiento y suele escasear en el verano.
En este marco, el INTA Rafaela -Santa Fe-, con la colaboración de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Litoral, realizó un ensayo de sustitución de la semilla de algodón por poroto de soja crudo en los suplementos para vacas lecheras de alta producción, bajo condiciones de pastoreo.
Las raciones se formularon sobre una base de silaje de maíz, heno de alfalfa, grano seco de maíz y harina de soja, a la que se le agregaron 3,35 kg de las siguientes cuatro variantes: 100% semilla de algodón, 65% semilla de algodón con 35% poroto de soja, 35% semilla de algodón con 65% poroto de soja y, por último, 100% poroto de soja. Los animales alimentados de esa manera produjeron 27,2 - 25,6 - 25,1 y 28 litros/vaca/día, respectivamente, de leche corregida por grasa al 4%.
En ese mismo orden, se obtuvieron beneficios marginales por valor de 9,58 - 8,67 - 8,23 y 9,68 $/vaca/día.
Estos resultados biológicos y económicos demuestran que el poroto de soja crudo puede sustituir en forma total a la semilla de algodón en la formulación de raciones para vacas lecheras de alta producción, mientras que las estrategias intermedias son antieconómicas.