El Gobierno elevó las retenciones a los quesos (al 10%) y a la leche en polvo (llegan al 15%) en julio de 2005, tras el fracaso de un acuerdo de precios.
Pero como esa medida tiene fecha de vencimiento el 19 de julio, ahora se está revisando el esquema. Aunque el asunto todavía está en discusión, pudo saberse que se evalúa eliminar el derecho adicional en quesos y retocar un par de puntos la leche en polvo.
La situación, según una fuente oficial, ha variado sustancialmente, ya que el año pasado había escasés de leche y ahora hay una oferta abundante. En rigor, se espera que la producción de leche fluida pase de unos 9.300 millones de litros en 2005 a entre 10.500 y 11.000 millones este año. Así, habría que abrir la canilla para facilitar los embarques.
"Soy optimista: en pocos días vamos a tener muy buenas noticias sobre una rebaja de las retenciones", evaluó Daniel Costamagna, secretario de Agricultura de Santa Fe, la mayor productora. El funcionario dijo que hay una serie de razones, además de la mayor oferta, que empujan esa medida. Por caso, una incipiente caída de los precios internacionales.
"Además es necesaria una recomposición de precios al productor. Hoy no son malos, pero si no nos adelantamos con políticas claras, podemos tener problemas finalizando el año", explicó.
En realidad todos temen a la primavera, cuando las pasturas brotan en los campos, las vacas comen más y en consecuencia producen más leche. Para los analistas, la producción lechera puede crecer entonces un 20%. Y si no se exporta, ese excedente podría derrumbar los precios.
En este contexto, Miceli ya recibió propuestas que alientan una rebaja aunque parcial de las retenciones. Incluso el Centro de la Industria Lechera (CIL) prestó su conformidad. Pero hay un dato que demora las definiciones: las negociaciones sobre los precios que monitorea Moreno.