Se puede afirmar que la demanda de esta importante materia prima industrial crecerá sostenidamente en los próximos años pues además de estar asociada al crecimiento de la población, lo está también al progreso cultural y educacional.
Junto con la popularización de las computadoras, la demanda de papel ha experimentado un crecimiento impresionante en los últimos años así como la televisión no ha afectado el hábito de la población de exigir noticias e información impresas.
¿Qué es la celulosa? Podemos decir que la celulosa o "fibra" es el elemento constitutivo de la madera. Desde el punto de vista químico, la celulosa es un polímero natural formado por unidades de glucosa. Las fibras se encuentran en la madera unidas entre si por un compuesto químico complejo llamado "lignina" que le da la rigidez. La fabricación de la celulosa consiste en separar la fibra de la lignina mediante procesos industriales químicos o mecánicos.
En el mercado mundial se distinguen básicamente dos tipos de celulosa según la materia prima que le dio origen: la celulosa de fibra larga y la celulosa de fibra corta, según provengan de maderas de coníferas o de latifoliadas, respectivamente.
El proceso químico de fabricación que utilizan las principales pasteras es el denominado "kraft" o al sulfato.
En este proceso, se separan las fibras de la lignina que las une a través de un ataque químico de la madera, previamente convertida en astillas.
El proceso kraft permite obtener una pulpa de altas características de resistencia, ya que la separación de las fibras se produce sin mayor daño de ellas. Por otra parte, mediante procesos auxiliares y complementarios se pueden recuperar los productos químicos que intervienen en la producción de la pulpa y volver a usarse en un ciclo siguiente.
Con el paso de los años las plantas productoras de celulosa blanqueada han adoptado la tecnología ECF (sigla que en inglés significa "libre de cloro elemental"), que es universalmente reconocida como de mínimo impacto medioambiental y que permite maximizar el rendimiento de madera minimizando, a la vez, el consumo de agua y las emisiones gaseosas.
Por otra parte se ha demostrado científicamente que los efluentes líquidos proveniente de plantas usando el blanqueo ECF virtualmente no tiene dioxinas y sus residuos de cloro se degradan en forma natural y no tienen efectos negativos en los ecosistemas acuáticos. Por estas razones se ha conferido la denominación BAT (sigla en inglés para "mejor tecnología disponible") al proceso de blanqueo ECF y constituye la opción obvia para una empresa como Arauco comprometida a minimizar el impacto ambiental de su actividad industrial.
Anualmente se comercian en el mundo aproximadamente 48 millones de toneladas métricas de celulosa, en un mercado altamente competitivo.
Fuente: Lignum