Campo en Acción dialogó con Luís Miguel Etchevehere, integrante del directorio de la Sociedad Rural Argentina sobre el panorama que se presenta para la actividad ganadera a partir de la suspensión de las exportaciones, medida que cumple ya un mes de vigencia.
Para el dirigente "este es el peor ataque que sufre el sector desde la organización del país en 1853. Nunca se tomaron medidas tan negativas para un sector productivo" expresó.
Etchevehere recordó que en distintos momentos de la historia "hubo retenciones, juntas de carnes, de granos, regulaciones de la leche o la actividad tambera, pero jamás se llegó a esta situación, a tal exceso donde se prohíbe la exportación de un producto que identifica a la Argentina".
El ruralista apuntó que mientras desde las provincias se impulsan viajes de intercambio comercial "de todos los países vienen a comprar nuestra carne; el momento es único e histórico y se está perdiendo, generando hasta un conflicto diplomático con Rusia por el incumplimiento que se provoca".
Cómo se supera
Sin ahorrar críticas, el representante de Entre Ríos en la SRA consideró que lo único que está faltando "es el diálogo, escuchamos a diario las agresiones del Presidente a un sector que lo que hace es trabajar y producir" considerando que el camino elegido por el Gobierno "nada se va a solucionar".
"El discurso oficial tiene mucho olor a polilla y naftalina, es muy viejo, queriendo reflotar peleas y discusiones de momentos difíciles del país y si algo nos dieron esos momentos es revalorizar el diálogo contra el enfrentamiento, que es lo que está faltando".
Mercado transparente
Rescatando el nivel organizativo de los productores ganaderos con temas como la aftosa que fue derrotada - o a través de la promoción de la carne vacuna, para Etchevehere el horizonte que se presenta para la actividad "es muy negativo, de no revertirse en lo inmediato el estado de cosas".
Con la caída del precio de la hacienda entre un 20 y un 25% en los últimos días aunque sin repercusión en el mostrador- el dirigente ruralista cree que esto no es nada: "lo que viene es peor aún, la desinversión que genera este escenario provocará que haya menos carne en poco tiempo, por el desaliento que disparan estas medidas" expresó y recordó con ironía que "quizás la intención sea la de terminar importando carne, como sugirió alguien desde el Gobierno".
"El mercado de carnes es perfecto" disparó, introduciendo los datos de una actividad en la que participan "320.000 productores, 400 frigoríficos, 35.000 carnicerías y 300 consignatarios".
"Cómo se pretende regular eso; si uno le prohíbe vender al consignatario, se crea un mercado paralelo; si uno le prohíbe faenar a un frigorífico se importa carne; si uno le hace bajar el precio al productor, sube en las carnicerías" sostuvo.
Etchevehere defendió la actividad de la cadena y su transparencia manifestando que "el capital nuestro es que el mercado se regula sólo. En 2001 el precio bajó por que nadie compraba, luego subió por mayor demanda y por mejorías en el ingreso de la población".
Sobre las movilizaciones que se vienen desarrollando en distintos puntos del país, Etchevehere "hay indignación porque no hay diálogo y la gente se pone cada vez más nerviosa" concluyó.