A diez días del rechazo de la Corporación Financiera Internacional (CFI) a su propuesta de re-reestructuración de deuda, la cooperativa SanCor sigue confiando en encontrar una solución para mejorar el plazo y la forma de pago de los 196 millones de dólares que le debe a bancos.
Oscar Carreras, presidente de la mayor empresa láctea del país, confía en que el diálogo con las entidades financieras llegue a buen puerto, según expresó. "Nunca hubo una negativa de la cooperativa a hablar con los bancos. Algunos no compartieron las formas de ese diálogo. Pero seguimos manteniendo reuniones con las entidades", aclara.
Aunque el Banco Nación le comunicó a los gerentes financieros de SanCor que dejaría de actuar como coordinador del grupo de entidades acreedoras, después de ciertas críticas vertidas por la CFI que reclamaba el ingreso de nuevos accionistas y un nuevo plan de pago, la láctea reanudó las reuniones. "El jueves pasado tuvimos un encuentro con casi todos los bancos, menos dos que avisaron que no iban a participar. Y habrá otra reunión el próximo jueves", dice Carrera. Con respecto a las objeciones planteadas por la CFI, el ejecutivo dice que "siempre hay discrepancias en este tipo de negociaciones". "Pero respetamos mucho a la CFI y creemos que van a primar los acuerdos", agrega.
Aunque Carrera prefiere no dar el nombre y apellido de los bancos que apoyan la re-reestructuración y de los díscolos, se sabe que el Nación, el Provincia y el Credicoop se inclinan por alguna clase de waiver (perdón) para SanCor. Y que las entidades internacionales son un poco más renuentes. "Los extranjeros tuvieron reparos por alguna reunión en las que participó algún funcionario. Pero ahora se formaron grupos de trabajo", dice. Entre los bancos extranjeros a los que SanCor les debe están el Citibank, HSBC (por BNL), Banco do Brasil, Rabobank y ABN AMRO. Entre los nacionales, también se anotan el Supervielle, el Galicia y el Ciudad.
Con respecto a la posibilidad planteada por la CFI de sumar nuevos accionistas a la cooperativa, Carrera expresó que "SanCor nunca cierra la posibilidad a un negocio mejor. Estamos totalmente predispuestos a escuchar las sugerencias de la CFI". En ese sentido, la cooperativa siempre está atenta a las propuestas de asociación que pueda realizar Fonterra, la neocelandesa que ahora le maneja a SanCor parte de sus exportaciones.
El plan de repago de deuda sellado en 2003 decía que la cooperativa pagaría a 8 años y con una tasa Libor más un adicional. Al ser consultado sobre las nuevas condiciones, Carreras sonríe: "Y...nos gustaría que los bancos nos otorguen el doble de tiempo de pago". En relación a la tasa, la Libor se incrementó en los últimos tres años. Y por eso, el arreglo de Libor más plus, ahora marca una tasa de interés superior al 8,6%. Cuando la cooperativa calculó el pago, estimó que orillaría el 6,5%.
Con respecto al planteo de CFI de revisar "estructuralmente" la propuesta, Carreras dice que son "matices": "Ellos siempre plantearon ampliaciones en los pedidos de datos y nosotros les hemos dado las aclaraciones que requieren".
La suba de las retenciones lácteas complicó las previsiones de pago de SanCor. La compañía no incumplió con ninguna de sus obligaciones, pero requirió prefinanciación de exportaciones de Fonterra. "Estamos armando alternativas a las propuestas oficiales al respecto. La producción subirá un 20%, más de lo que va a crecer la demanda local. La exportación del excedente sería buena para las compañías", señala.
"La decisión final de renovar las retenciones o no la tomará el Gobierno. Para las empresas, es una necesidad flexibilizar el régimen de exportaciones. Se viene la sobreoferta de la estacionalidad, y sería bueno para el sector poder aprovechar los altos valores que está pagando el mercado internacional", cree.
Con respecto a los precios internos, Carrera dice que "encontramos puertas en este Gobierno para hablar de estos temas".
Fuente: Cronista Comercial