Los recortes en los rindes obedecieron al estrés térmico, particularmente en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Se estima que en estas dos últimas la productividad unitaria cayó en 3 quintales, mientras que el ajuste fue al alza en 1 quintal en Buenos Aires y La Pampa. El área total sembrada del cultivo fue actualizada a 4,41 millones de hectáreas por la adición de 30 mil ha al núcleo sudeste.
Mientras tanto, con 60% del área de intención sembrada, prevalece la incertidumbre respecto de la superficie final para el maíz 2014/15 ante el impacto que pueden tener las siembras tardías. De confirmarse una superficie de 3,7 millones de ha para el 2014/15, la reducción respecto del ciclo precedente sería del 23,5%.
Pese a los problemas de excesos, las últimas lluvias alcanzaron las zonas más mediterráneas y fueron sumamente oportunas para el avance de la siembra de soja. Se estima un 63% implantado sobre un área de intención de 20,7 millones ha para la oleaginosa en el ciclo 2014/15.
Trigo 2014/2015
El ajuste a la baja en el rendimiento promedio nacional compensa el alza que se realiza sobre la superficie implantada, por lo cual la cifra de producción de trigo permanece sin cambios respecto del informe precedente, en 12 millones de toneladas. En el caso del rinde nacional pasó de 28,4 qq/ha a 28,2 qq/ha desde el informe anterior al actual. Hubo trabajos de teledetección, realizados con Landsat 8, en el corazón triguero, que permiten ajustar las estimaciones previas en la importante cuenca de Tres Arroyos. La superficie nacional de trigo 2014/15, queda, por lo tanto, estimada en 4,41 millones de ha.
El recorte del rinde promedio nacional surge del efecto del estrés térmico, como así también de la interrupción de las lluvias en el área central. Por otra parte, la problemática de enfermedades estuvo presente y hubo casos en los que se optó por no aplicar las medidas sanitarias necesarias, todo ello contribuyendo a la irregularidad de rindes observada. Se estimó una reducción interesante en la productividad unitaria promedio de distintas provincias, como es el caso de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. En estas dos últimas se destaca que las mermas alcanzaron a 3 quintales respecto de lo estimado en el informe anterior. Mientras tanto, Buenos Aires y La Pampa tendrían un resultado unitario mejor que el anticipado en el informe anterior, elevándose en ambos casos en aproximadamente 1 quintal por hectárea. En el cuadro contiguo pueden apreciarse las estadísticas por provincia, tomándose para Entre Ríos las cifras del SIBER, servicio de estimaciones de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
Por el impacto de determinados fenómenos sobre el cultivo de trigo, véase que en la franja este del país el patrón de lluvias de noviembre quedó por encima de los valores históricos, tal como puede apreciarse en el mapa adjunto, confeccionado por CCA -Consultora de Climatología Aplicada-. Este fenómeno de marcadas lluvias en el este del país iniciado en agosto, continúa y débilmente va expandiendo su acción hacia las zonas mediterráneas como puede apreciar en la imagen de reservas de agua nacional para una pradera permanente confeccionada con las recientes lluvias al 10 de diciembre.
Son notables los excesos de agua en el norte bonaerense. Las abundantes y frecuentes tormentas, acompañadas, en algunos casos, de fuertes vientos y granizo, ocasionaron recurrentes problemas en los lotes por excesos hídricos que, en algunos casos, acentuaron las pérdidas de peso del grano y entorpecieron las labores de recolección, ocasionado pérdidas de superficie.
Otro problema de excesos estuvo en la zona tandilense, que ante esta situación está muy lejos de repetir los resultados del año pasado, cuando se obtuvieron promedios regionales por encima de los 48 qq/ha. Hoy, se proyectan medias de 34 a 36 qq/ha para esa zona. Los cultivos están en condiciones que van de regulares a buenas, con bajo crecimiento aéreo y decolorados por los problemas de lixiviación de nutrientes que provocaron la continuidad de fuertes tormentas.
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