Se cree que la demanda de energía crecerá en un 50% en 2005, la mayor parte proveniente de países en desarrollo, con mayores tasas de crecimiento económico. La vasta mayoría de la energía actualmente deriva de combustibles fósiles, una fuente limitada, no renovable y contaminante.
Los biocombustibles producidos a partir de cultivos vegetales tienen el potencial de jugar un rol importante en la respuesta a la futura demanda de energía. "Podemos responder, con investigación, con el 30% del combustible que necesitan los medios de transporte" señaló el Dr. Arthur Ragauskas, del Instituto de Tecnología de Georgia. Él y sus colegas hablan del desafío futuro de convertir a los biocombustibles en alternativas del petróleo prácticas y económicamente eficientes en su trabajo "El camino hacia los biocombustibles y biomateriales", publicado en la revista Science.
Los autores recomiendan un enfoque multidisciplinario, donde las actividades de biólogos, agrónomos, ingenieros, expertos en energía y especialistas en políticas, se integren para lograr la transición de fuentes de carbón no renovables a "biofuentes" renovables. Las "biofuentes" resultan en una emisión nula de gases de efecto invernadero ya que el dióxido de carbono que liberan se extrae de la atmósfera durante la producción de biomasa.
Hay varios países que están tratando de incrementar la proporción de biocombustibles: Estados Unidos planea reemplazar el 30% del petróleo líquido con productos derivados de biomasa para 2025; India, en un 5%-20% para 2012; y la Unión Europea, cerca del 6%. Brasil es el líder en biocombustibles, con actualmente el 30% del combustible del transporte derivado de biomasa. Los biocombustibles en Estados Unidos y Brasil se producen por la fermentación de los azúcares derivados del maíz y la caña de azúcar, respectivamente. En su estudio, los autores recomiendan aumentar el rango de materiales usados en la producción de biocombustibles, incluyendo deshechos agrícolas, árboles de crecimiento rápido y cultivos perennes como las pasturas. "El gran desafío para la producción de biomasa es desarrollar cultivos con características físicas y químicas que dupliquen (o más) el rendimiento" agregó el Dr. Ragauskas. Propone un plan que combine el mejoramiento convencional con las técnicas de transgénesis para mejorar la eficiencia de la fotosíntesis, la composición de los cultivos y la resistencia a enfermedades y plagas.
Fuente: www.porquebiotecnologia.com.ar