Los precios internacionales de la soja volvieron a escalar ayer, de la mano de la demanda alimentaria ininterrumpida de China y la debilidad del dólar. Así, los futuros a enero en Chicago tocaron a media rueda su máximo valor en 25 meses: u$s 458,8 la tonelada, una cotización que no alcanzaba desde principios de septiembre de 2008. Finalmente, los contratos más activos en el principal mercado de commodities mundial finalizaron la rueda a u$s 454 la tonelada.
Con la nueva escalada, la nueva cosecha de soja local se valorizó en dos semanas u$s 1.500 millones y garantiza el ingreso de dólares baratos al mercado local y le otorga tranquilidad al Fisco, en el nuevo escenario político que se abre tras el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner.
El contagio local de la mejora externa no se hizo esperar, dada la escasa oferta y un renovado interés de los compradores.
De esta manera, la soja disponible terminó en Rosario a $ 1.250 la tonelada, con lo que marcó un nuevo récord histórico en pesos.
A esos valores, según informó la Bolsa de Comercio rosarina, se relevaron negocios por unas 10.000 toneladas, aunque por fuera del recinto de operaciones bursátiles se llegó a pagar hasta $ 5 más por la oleaginosa disponible.
Las alzas en los precios locales obedece a que las procesadoras de soja del gran Rosario se encuentran ávidas del producto ante la reapertura del mercado chino al aceite de soja, tras seis meses de prohibiciones.
Así, desde principios de mes, cuando se levantó la restricción china, los valores de la soja ganaron 16%, en momentos en que los productores tienen en su poder menos de 8 millones de toneladas de la oleaginosa de la cosecha previa, y cuando apenas se lleva sembrada el 13% del área total prevista para la campaña 2010/11 (que será de unas 19 millones de hectáreas), que comenzará a estar disponible recién hacia fines de abril próximo.
Las mejoras también llegaron en Rosario a la oleaginosa nueva. Las fábricas pagaron u$s 301 la tonelada de soja con entrega en mayo, un nuevo máximo desde marzo de 2008. Hubo negocios por unas 5.000 toneladas y rumores de mejores precios.
Las nuevas marcas logradas por la soja a nivel global tienen que ver con preocupaciones climáticas para la próxima campaña sudamericana, dado que se espera que para mediados del mes próximo comiencen a sentirse con fuerza los efectos de La Niña (sequía), lo que podría diezmar los cultivos en Brasil y la Argentina y complicar la oferta global de la oleaginosa.
En ese mismo sentido, pesa que las heladas registradas en las zonas productoras de China obligaron al gigante asiático a buscar mayor volumen de soja en los mercados externos, tanto en EE.UU. como en América del Sur, donde según datos que manejan operadores ya se habría garantizando más de 5 millones de toneladas en Brasil y Argentina para embarcar a partir de abril próximo, por lo que el gigante asiático incrementó 25% sus compras adelantadas en la región en comparación con las que realizó para esta época hace un año.
En tanto, en Estados Unidos, los chinos parecen no tener tope en sus compras de soja. Al respecto, los exportadores norteamericanos informaron que la semana pasada vendieron 2,02 millones de toneladas de soja, un 40% más que el promedio de las últimas cuatro semanas. De ese total, 68% de las operaciones fueron hacia China, mientras que unas 305.000 toneladas fueron vendidas, pero no se informó país de destino.
La alta demanda china, sumado al rol del mercado de materias primas como refugio de valor, hizo que los contratos futuros en Chicago ganaran 37% desde fines de junio.
Fuente: El Cronista
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