En los últimos días creció la versión acerca de que el gobierno nacional trabaja en un proyecto para que un tercio de las exportaciones granarias sean canalizadas forzosamente a través de Cooperativas.
Pero las opiniones del sector público y privado recogidas por El Enfiteuta en las últimas horas dan cuenta de que la salida de un tercio de la cosecha nacional a través de las cooperativas no tendría anclaje en la realidad, entre otras cosas por la imposibilidad logística del sector.
Desde el Ministerio de Agricultura, el subsecretario Oscar Solís, negó en declaraciones a la prensa que se estuviera trabajando en esa dirección, y ya se lo había señalado a El Enfiteuta unas semanas antes.
Cuando el subsecretario presentó junto al secretario Lorenzo Basso las cifras estimadas de la cosecha 2010/2011, este medio le preguntó si se pensaba implementar algún sistema de a través de cooperativas similar al de las 500 mil toneladas de trigo que AFA vendería a los molineros.
Solís se limitó a responder que el Estado no está actualmente facultado para comprar y vender, y que en el caso de AFA y la molinería, solamente “se acercaron las partes para la operación” por medio millón de toneladas de cereal.
Al mismo tiempo fuentes de AFA admiten que si el gobierno les diera la responsabilidad de exportar un tercio de la cosecha nacional, se verían en problemas, dado que actualmente no cuentan ni con la presencia global ni con la logística necesaria para cumplir semejante misión.
Tampoco ACA, vinculada a Coninagro, como AFA, vinculada a la FAA, cuentan con plantas de procesamiento de granos, especialmente en soja, con lo cual el hecho de fomentar la exportación a través de esas cooperativas implicaría resignar valor agregado en las ventas externas.
En ese sentido una decisión como la señalada iría exactamente en contrario a lo que se ha propuesto el gobierno nacional, incluido el propio Ministerio de Agricultura, Julián Domínguez, que viene sosteniendo a rajatabla la política de agregar valor a la producción primaria.
En definitiva, si se otorgara un cupo de un tercio de la cosecha a las cooperativas, con la capacidad actual que tienen, deberían destinar buena parte de esos granos a los trades lo que reduciría la comercialización a una mera transacción de ROEs.
A tal punto perdió fuerza la versión del “sistema de exportación cooperativista”, por ponerle un nombre, que ni siquiera desde el sector exportador se notó preocupación por la especie.
Fuente: El Enfiteuta
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