Esa variedad de soja reduciría las pérdidas causadas por sequías que, en el caso de Brasil, sumaron US$ 4500 millones en las últimas tres cosechas. Si Embrapa adquiere la autorización del ente regulador de la bioseguridad en Brasil tendría la ventaja de poseer miles de variedades de soja en su banco de semillas, que podrían usarse para resistir la sequía en distintas regiones brasileñas propensas al clima seco.
Nepomuceno dijo que el llamado gen Dreb de la planta Arabidopsis thaliana fue implantado en los cultivos de soja. Los vegetales modificados perdieron menos follaje y resistieron prolongadamente condiciones secas creadas en el laboratorio. "La tendencia es extender la actividad de las plantas a entre 15 y 30 días en condiciones de sequía", dijo el investigador, en el marco del congreso realizado en el estado de Paraná, y agregó que espera que el ente regulador limpie las parcelas para las pruebas que se realizarían en 2008. "En un plazo de entre 5 y 10 años podríamos tener semillas en venta. Todo dependerá de la inversión y del número de investigadores", dijo la fuente.
La investigación de Embrapa es realizada en conjunto con la firma investigadora japonesa Jircas, que invierte un millón de dólares por año. Nepomuceno recordó que Japón importa el 95% de la soja que consume.
El analista del clima de Embrapa, Eduardo Assad, dijo que la producción mundial de soja podría resultar afectada en forma dramática en el largo plazo, si las temperaturas terrestres continúan subiendo debido al incremento de los gases que provocan el efecto invernadero.
Fuente: La Nación