Presionado por el incremento de la inflación, el Gobierno confirmó en las últimas horas que probará con una nueva estrategia: subsidiar la importación de varios alimentos que forman parte de la canasta básica.
Tras los intentos fallidos con los acuerdos de precios y las compensaciones a los productores alimenticios, el "otrora granero del mundo" ahora se ve obligado a fomentar la compra de alimentos del exterior. El primer producto en probar esta nueva modalidad será la papa, que en agosto subió en las góndolas casi 75% e impulsó toda la inflación del mes.
En las próximas horas saldrá publicado en el Boletín Oficial el decreto que crea por 60 días inicialmente el registro en el cual se deberán inscribir los productores de papas que deseen importar. El Gobierno subsidiará la diferencia entre el precio de referencia local y el internacional, aunque aun no está definido de dónde saldrán los fondos. Lo terminará de definir hoy los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Agricultura, Javier de Urquiza.
En lista de espera ya está anotadas dos productos más: el tomate, que este mes subió 50%, y la cebolla que escaló en las últimas tres semanas 15%. En el caso de la papa se prevé que habrá una escasez de oferta al menos hasta noviembre. Se debe a las fuertes heladas que azotaron tanto a Córdoba como a Tucumán, dos de los principales productores de este alimento, por detrás del sudeste de bonaerense.
Así, los alimentos vuelven a impulsar en agosto la inflación, como adelantó este diario el viernes pasado. Más allá de las bajas temperaturas que afectaron la provisión de frutas y verduras, se trata de un problema más general y que tiene que ver con factores internacionales: los altos precios de estos commodities a nivel mundial terminan presionando tarde o temprano en el mercado doméstico.
El incremento en los alimentos preocupa al Gobierno porque se trata del rubro más sensible al humor de la población y afecta en especial a los sectores de menores recursos. Tiene impacto directo en los índices de pobreza e indigencia.
Los analistas privados estiman que la inflación real de agosto se ubicará entre 1,3% y 1,6% impulsada por los marcados incrementos en las verduras. Sin embargo anticipan otra fuerte intervención del Gobierno en el índice de precios, que llevaría su número final a niveles en torno al 0,5%. De todas formas, con el incremento récord en los alimentos que representan casi un tercio del índice de Precios al Consumidor (IPC) cada vez se complica más dibujar los indicadores. Por eso, algunos analistas prevén un número cercano al 0,8%. De ser así, la inflación de agosto sería por primera vez en 2007 superior a la del año pasado.
Según los datos del Centro de Educación al Consumidor (CEC) en agosto la canasta básica registró un incremento del 3,1%. Los principales aumentos se observaron dentro de las verduras, que subieron 49%. El suba de la papa inquieta al Gobierno por la elevada ponderación que tiene este alimento dentro del IPC, ya que representa 0,41% del indicador.
La consultora Equis advirtió la semana pasada sobre los significativos aumentos en los alimentos. Sólo en la primera semana de agosto la canasta básica alimentaria que confecciona Equis (y que replica a la que releva el Indec) aumentó 6,9%, mientras que en la segunda semana del mes se disparó un 4% adicional. De esta forma, desde comienzos del mes pasado los alimentos acumulan un alza del 16,8%.
Fuente: El Cronista Comercial